Contestación a Mensaje de Nixon Rosado Vélez de hoy a las 12:30 de la tarde

Por Thomas Jimmy Rosario Martínez

Recibí un mensaje del candidato a alcalde por el Partido Nuevo Progresista, Nixon Rosado Vélez. Me acusa, por segunda vez, de difamación, esta vez, por unas palabras que no escribí ni de las cuales tengo conocimiento personal.

«Veo que usted va a continuar publicando información falsa de mi persona. Yo estaba sentado atrás en una reunión solo. Evelyn nunca estuvo a mi lado ni las dos personas que la acompañaban. Pero ya veo lo que ustedes hacen. Difamar.» A continuación, parece habernos vetado de acceder para contestarle en Messenger, porque dice «Esta persona no está disponible en Messenger».

Anteriormente llenó mis espacios de Facebook con los resultados del sondeo de la Hornilla Caliente y luego me reclamó que estaba obligado a publicarla. No lo complací porque no tenía que hacerlo, pero expliqué porque no lo hacía. Creo que ya su conducta va camino a una obsesión en la modalidad de acecho, pero no le temo. Me preocupa más que su aparente desequilibrio sea un factor en estas primarias dentro de su partido y en su facción como aspirante. Ya es un detonante. Y El miedo nunca puede ser una variable influyente en ninguna decisión de un ciudadano elector.

El supuestamente aclara, pero para mi, se enreda más. Usando la misma lógica, si lo que dice que es falso es solamente lo que menciona, pues debemos presumir que Evelyn Meléndez dice la verdad en todo lo otro que escribió y porque el diga que eso particularmente no pasó, puede ser su propia perspectiva en un momento donde le adscriben factores interventores que le pueden hacer distorsionar su percepción de lo que ocurrió.

Algo ocurre con Nixon, que pasaba también con Don Quijote. El que explica, se complica. Alguien me dijo que ya va por treinta minutos de fama porque como no está haciendo campaña se cree que haciendo ruido, la gente se va a fijar en él y le van a dar el voto. Las estrellas de cine dicen que hablen aunque sea malo lo que digan de la persona. Pero eso es en Hollywood y Bollywood, generadores de fantasías y distorsiones y no en una campaña política donde la coherencia del candidato y sus actuaciones es absolutamente necesaria.

Lo invito a salir de ese sopor y le pido a sus amigos y personas a su lado en esa contienda que lo aconsejen bien, porque nada está ganando con esa actitud hostil y poco entendible. Y si no tiene la tolerancia necesaria para saber dirigir una campaña política, debe renunciar a su candidatura.

Si no puede comunicar lo que quiere decir, que lo encargue a otro, porque no suena bien lo que dice, ni la manera de decirlo. No me interesa estar en contienda con él ni con nadie. Preferiría ayudarlo.

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