
Por Thomas Jimmy Rosario Martínez
El pasado sábado, ante un grupo que celebraba su cumpleaños, el alcalde Marcos Cruz Molina, convenientemente para influir en su campaña política por la reelección, éste reculó de su posición anterior elogiando la gestión de Madeline Pichardo Riestra al conseguir equipo para la Policía Municipal de Vega Baja para decir que eran cosas viejas que los demás no quisieron.
Esto lo hizo a pesar de que la historia lo condena, ya que, ante la realidad de cómo limitaba el presupuesto de la Policía Municipal, no usaba las partidas asignadas y mantenía una distancia con esta dependencia como para ir eliminando eventualmente este servicio y usar su presupuesto para el autobombo personal y publicidad política, aceptó la ayuda que le brindó libremente la dama vegabajeña, fue a socializar oficialmente hasta Florida y hasta publicó un podcast agradeciendo la labor de Madeline Pichardo Ristra. En ese viaje se supone que incluyera al Comisionado de la Policía Municipal, pero prefirió incomprensiblemente ser acompañado por la Primera Dama de Vega Baja, Ginny Laureano.
De hecho, Vega Baja tiene récord de ser uno de los municipios en que más se cambia al Comisionado de la Policía, alegadamente porque el quiere dirigir desde la alcaldía al cuerpo, lo que es contrario a la ley. Al primer Comisionado que nombró, que era de Vega Baja y quien vino con muchas buenas ideas nuevas de desarrollo positivo, lo cambió para nombrar y sostener con el sueldo de Comisionado hasta las elecciones a un candidato a alcalde del Partido Popular de un municipio vecino.
En su intervención del pasado sábado colocó una versión corta en su espacio de Internet, pero en otro vídeo de mayor longitud producido por Juan Vera Náter, que estaba presente en la actividad, repitió el acto histriónico que hizo en la Plaza Pública en 2013 al simular estar afectado emocionalmente frente a sus padres y quebrar su voz emocionalmente para reiterar su honradez y la maldad «de la que cayó en paracaídas, que nunca hizo nada por el partido y por Vega Baja», en un intento de desacreditar a la otra candidata. El reclamar la pena de los demás y colocarse como una víctima es una de las armas políticas tradicionales de Marcos Cruz Molina.
Pero eso no es lo único que ha hecho, hay cosas más graves que los vegabajeños no saben y que se dan en el diario vivir de esta campaña. Y podemos decir, sin temor a equivocarnos porque hay hechos probados, que está hasta incitando la violencia verbal y el ataque sistemático contra la otra candidata, por medio de sus subordiinados en el Gobierno Municipal y su facción política, producto de su propia insuficiencia y poca creatividad.
Se dice que a la actividad de cumpleaños, a la que asistieron otros políticos de otros pueblos y algunos candidatos, no asistió el Presidente del Partido Popular Democrático, Jesús Manuel Ortíz de nuevo, ni funcionarios populares de primer órden a pesar de que se considera a Vega Baja un bastión popular, importante para el distrito senatorial y los distritos representativos para constituir el próximo gobierno estatal en las elecciones generales de noviembre. Se dice además, que mucha gente entró sin pagar, invitados por el candidato, debido al fracaso en la oferta a los populares y que mas bien fue un compartir entre empleados municipales, liderato de antaño, un «colao usual» panita del alcalde y que es alcalde de Jayuya y pocos candidatos a distintas posiciones.
El alcalde se nota agotado y agobiado, errático y desesperado. Es natural, pues nunca antes había tenido una campaña en la que tuviera que hacerla siguiendo los pasos de su oponente. En boxeo, el retador es el que sale a pelear. En esta pelea, el supuesto campeón está actuando como si fuera retador. Pero en los pesajes que han habido no mira fijamente a su oponente, sino que la evade, no la saluda como hace a muchos vegabajeños, aun los que lo siguen y los que lo quieren. Ahora, la ataca con palabras insustanciales y falsas desde los escenarios convenientes de los que lo aúpan, mientras se puede pecibir que lo que el pueblo opina y dice es contrario a la dirección del viento en que el se dirige.
Para aquellos puristas del lenguaje que de vez en cuando me regañan por mis expresiones, les digo que recular es ir hacia atrás, según la Real Academia Española. Esto parece humor vegabajeño, pero es algo muy serio. No solo se equivoca al recular con Madeline Pichardo Riestra, lo que es evidente una injusticia por lo que ella ha sido, actualmente es y planifica hacer para Vega Baja con sus nuevas ideas.
Tambien Marcos Cruz Molina está reculando en su administración de Vega Baja, en apariencia, porque se nota, y porque es verdad y es comprobable.
