
Por Thomas Jimmy Rosario Martínez
Elisa Pabón, la Comisionada Electoral del Precinto 18 de Vega Baja fue impugnada ante la oficina de la Comisionada Electoral del Partido Popular de la Comisión Estatal de Elecciones por conducta desordenada personal, la que consistió en tres actos separados.
Los comisionados electorales de cada precinto tienen a su cargo ser parte del proceso eleccionario. Ella fue nombrada al precinto 18 por Marcos Cruz Molina y se supone que deba ser imparcial, sin embargo, no solo no lo es, sino que lo expresa verbalmente y además, actúa públicamente haciendo expresiones, insultando y acosando.
En la primera ocasión le gritó palabras obscenas a los partidarios de la candidata Madeline Pichardo Riestra que estaban realizando actividad proselitista en Alturas de Vega Baja. En la segunda ocasión se le grabó interviniendo con documentos electorales de la Junta de Inscripción Móvil en Barriada Sandín sin estar constituida la Junta debidamente. En la tercera ocasión, en aparente estado de ebriedad se acercó con improperios contra la candidata popular a alcaldesa, por lo que tuvo que intervenir la dueña del negocio, quien le reprendió por su acción. Entre sus compañeros de la Junta Local de Elecciones tiene fama de ser ruda e imprudente.
La responsabilidad del candidato a alcalde Marcos Cruz es controlar a sus huestes y particularmente a aquellas personas que están bajo su supervisión y servicio. Se supone que la Sra. Elisa Pabón haya sido seleccionada por sus cualidades positivas, pero parece que está mal supervisada y fuera de control. Como persona imparcial que debe ser, porque representa al partido y no al candidato, debió ser discreta y nunca debió pasar la línea de respeto hacia la otra candidata. Hay varios testigos de los incidentes y la incidencia ha sido tan repetitiva, que se ha convertido en lo que legalmente se llama acoso.
Nuestra pregunta sin conjetura, porque no sabemos más allá es si ella actuó por obediencia jerárquica o por su cuenta. Quien únicamente puede contestar, también ha sido impugnado por su falta en decir la verdad. Lo que si concluimos es que no parece ser un hecho aislado de alguien que toma atribuciones y yerra, sino que pudiera ser un acto concertado o consentido por la facción que representa.
La respuesta será la acción que se tome en esta impugnación, no solo por el alcalde sino también por el Partido Popular en el nivel estatal.
