
Un mentiroso patológico es alguien que sufre de lo que se conoce como trastorno de la mentira compulsiva o pseudología fantástica. Esta condición se caracteriza por mentir de manera crónica y compulsiva, incluso cuando no hay una razón aparente para hacerlo y a pesar de las consecuencias negativas que pueden surgir como resultado de esas mentiras.
Las personas con este trastorno pueden inventar historias elaboradas y fantásticas que a menudo carecen de sentido lógico, y pueden mentir sobre una amplia variedad de temas, desde asuntos triviales hasta eventos importantes en sus vidas. A menudo, estas mentiras no son necesariamente maliciosas, sino que pueden ser una forma de buscar atención, evadir responsabilidades o incluso protegerse a sí mismos de situaciones incómodas o amenazantes.
El trastorno de la mentira compulsiva puede estar relacionado con otros trastornos mentales, como el trastorno de personalidad antisocial o la adicción, aunque también puede manifestarse como un problema independiente. El tratamiento para este trastorno generalmente implica la terapia psicológica, donde se trabajan las causas subyacentes de la mentira compulsiva y se desarrollan estrategias para controlar el impulso de mentir. En algunos casos, puede ser necesario el tratamiento farmacológico para abordar trastornos mentales subyacentes que contribuyen al comportamiento compulsivo de mentir.
