Actualidad Política: El alcalde sigue empujando otra percepción pública distinta a la evidente obra deportiva fracasada

Por Thomas Jimmy Rosario Martínez

Dicen que el alcalde va a poner la primera piedra del parque hoy. Yo creía que la había puesto al año de María. No se si eso sea cierto o falso, solo creo que es extraño que lo haga. No hay nada en Vega Baja Te Informa y creo que me vetaron el acceso a Marcos Cruz Molina porque no me sale o a lo menor ya el Contralor Electoral intervino con esa cuenta que se hace con el trabajo de empleados del Gobierno Municipal para el provecho político de su candidatura.

Lo cierto es que no hay parque atlético ni cancha municipal desde antes de María ni después de María. Pero no fue culpa del Huracán María lo de la Cancha Moisés Navedo. Esa es la excusa del alcalde para obtener el dinero de un edificio que estaba ya condenado desde antes de los eventos atmosféricos de 2017. Desde los tiempos de Edgar Santana e Ivan Hernández González, el techo se colaba. Allí estaba el Salón de la Fama del Deporte donde nos reuníamos, sabíamos de la vulnerabilidad del edificio y que sería demolido.

Para entonces nuestra preocupación mayor estaba en que hurtaran las tarjas de bronce, con un valor aproximado promedio de $3,000.00 cada una y que fueran a alguno de los lugares de reciclaje a venderlas. De esa manera, no solo se perdería el valor económico de cada una de la piezas que eran fundamento del Salón de los Inmortales, sino que un pedazo de la historia, motivo de la recopilación por historiadores y deportistas, se fuera a perder para siempre.

7 años perdidos en la historia del deporte Vegabajeño son más si contamos la verdad a los vegabajeños de que Marcos Cruz dejó deteriorar ambos espacios deportivos.

!Que contraste! Un homenaje rimbombante al deporte el pasado sábado y una realidad abandonada cuando uno sale del Museo Casa Portela. Lo cierto es que no solo el problema es que no tenemos esas dos estructuras que cualquier otro alcalde diligente las tuviera ya eregidas y terminadas. Eso si, la pintura roja prominente, símbolo de la esclavitud partidista y oportunismo político, eso siempre está presente en las canchas de las comunidades, pero ellos niegan que el elefante está en la sala de su casa.

En otras instalaciones no se le ha dado el cuidado adecuado. En Los Naranjos, donde supone una inversión millonaria, eso hace crisis y en otros lugares no hay o están limitadas las facilidades sanitarias. En el mundo de la fantasía debieran obligar a Marcos Cruz a jugar pelota, tomar agua de la pluma, cuando hay pluma y hay agua, hacer sus necesidades biológicas y lavarse las manos en esos lugares para que saliera de su escritorio a confrontar la realidad. Pero su finesa personal de hombre de apariencias no le concibe pasar al baño, cuando hay.

Me dicen que el hecho de que Rafael Figueroa Gaetán, que era tan proactivo, ya no está pendiente de un departamento que ya no dirige, pero no se trata de la dirección intermedia sino de la más alta, la oficina del alcalde, que es la que ulteriormente tiene la obligación y que parece ser insensible a la realidad que viven los deportistas de las comunidades. No libera fondos ni para comprar tres tazas sanitarias en un sitio que hacen falta.

Según dice su tema turístico, Vega Baja es una experiencia para vivir, menos en el deporte, porque nos morimos esperando con las promesas, inauguraciones, lo poco o la nada.

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