«Lo que es bueno no se cambia»

Por Thomas Jimmy Rosario Martínez

Malapilly, un personaje del comediante Francis Rosas expresa en un juego con sus invitados que lo bueno es lo malo y lo malo es bueno. En realidad, todo depende de quien lo diga y en el momento que lo diga.

Los políticos y los abogados dicen que son las personas que menos dicen la verdad. ¿Porqué? Porque la verdad es incionveniente para ellos. Los políticos no dirán que su gobierno está hundiéndose como el Titanic en tiempo de elecciones. Pero todo el año por tres años, se están quejando de que no tienen fondos para estro o para lo otro. Cojamos por ejemplo a los alcaldes de la Asociación de Alcaldes, como Luis Javier Hernández, «Josian» Santiago y Marcos Cruz Molina, que como el gobierno estatal es administrado por un partido contrario, están todo el tiempo quejando de la otredad mientras que en el último año antes de las elecciones están tratando de convencer a sus electores de que han hecho una labor extraordinaria. ¿En serio?

¿Cuando un político podrá admitir sus errores y su incapacidad? Como por ejemplo, el alcalde de Vega Baja podrá hablar de las calles que echa brea y nunca ni menciona el resto de los boquetes que deja a su paso ni menciona las propiedades privadas y comerciales que embrea en menoscabo de que se reparen las vías públicas como debe ser.

¿Cómo el alcalde de Vega Baja presenta informaciones e ilusiones gráficas de cómo quedarán los edificios reparados o reconstruídos cuando tenemos adefecios en lugar de edificios públicos? ¿Cuándo el pueblo tradicional tendrá una mejor apariencia, un mejor estado de confort, seguridad y mejor utilización de los espacios? ¿Por qué tarda tanto la reparación de un edificio como la Casa Alcaldía cuyo reloj solo iluminado marca únicamente el tiempo de la dimensión desconocida?

¿Cuándo el alcalde admitirá que el Cine Teatro Fénix nunca alcanzará el costo de hacerlo ni será rentable por la deficiente promoción y desinterés del publico temeroso de que por falta de luz le roben las pertenencias de sus automóviles? ¿Cuando también admitirá que presentar el Gastronómico en la Playa Puerto Nuevo es un gasto extraordinario y un atentado ambiental y no encaja en los propósitos originales de darle vida al pueblo tradicional? ¿Cuando dejará de utilizar empleados públicos en su tiempo de trabajo para realizar actividades políticas y de darle tiempo de trabajo a sus protegidos para que hagan sus asuntos personales y educativos en menoscabo de otros empleados de menor ascendencia a él?

El que te quita la seguridad, comodidad y lógica, te quita una parte de tu vida. Pero pasa como Malapilly dice en su juego, que lo bueno es lo malo y lo malo es lo bueno. En eso el personaje de Marcos Cruz se parece mucho al de Francis Rosa, solo le falta vestirse con la bandera vegabajeña, para desecrarla.

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