
Por Thomas Jimmy Rosario Martínez
Las comunidades de Vega Baja han estado reclamando el abandono en que el Gobierno Municipal de Vega Baja les ha tenido en los últimos doce años de la administración de Marcos Cruz Molina. Debido a que los residentes del Ojo de Agua han reclamado su visibilidad y han sido proactivos a pesar de la actitud del alcalde y la Legislatura Municipal controlada por la mayoría sirviente de la figura del alcalde, gran parte de los líderes de la comunidad no favorecen la reelección de Marcos Cruz y se lo han hecho saber. Como consecuencia, Marcos Cruz ha iniciado una campaña informativa por medio de sus acólitos atribuyéndose haber sido artífice de ese progreso comunitario independiente.
La realidad es que la aportación municipal a la comunidad del Ojo de Agua ha sido mínima, a cuentagotas, casi a súplicas y en ocasiones, luego de plantear controversias públicas. El alcalde está en plena pelea con los líderes de allí porque no le deben ni le reconocen aportaciones grandes para que hayan convertido el lugar en uno de los atractivos de Puerto Rico aprovechando el manantial natural y la disposición de las personas para hacerlo un lugar de autogestión productivo y autosostenible.
Tal es el rechazo de la comunidad hacia el alcalde, que no ha sido bienvenido en los últimos tiempos y en momentos importantes como cuando reconocieron a su hijo predilecto Jose Luis (Tato) Díaz, no estuvo presente ni para dar una de las desvalorizadas proclamas que acostumbra. El Presidente de la Legislatura Municipal dijo que se había aprobado una resolución de reconocimiento pero no se conoce de acto alguno para entregarla y ningún legislador de mayoría estuvo allí aunque a algunos de ellos fueron vistos avergonzados por la poca gente que acudió a la fracasada última edición del gastronómico. Pero no solo no pudieron controlar la actividad, sino que se trató de sabotearla, ordenando a los empleados municipales que taparan un rótulo de anuncio de la comunidad con otro del gobierno municipal, por segunda vez en un año.
Tan importante es el lugar, que de allí se han lanzado dos candidatos contrarios a la alcaldía de Vega Baja y es el lugar de uno tercero de un partido minoritario. El celo político del alcalde, causado por su insuficiencia ante la dinámica social que allí se genera, ha creado una batalla declarada en esta primaria por la toma del lugar,como si las vidas humanas que han dado un servicio a la sociedad pudieran estar sujetas al va y al ven de los incumbentes.
La batalla por la independencia del Ojo de Agua ya fue trabada hace años. Ahora están extendiendo sus dominios arreglando el parque sin la ayuda del marquismo, que todo lo que toca, lo daña. El Ojo de Agua es una comunidad linda y creativa, de donde se está dando valor a la vida, lo que es ejemplo para todos los vegabajeños y ciudadanos del mundo.
