
Por Thomas Jimmy Rosario Martínez
Con un reconocimiento a una vida provechosa, el exalcalde Luis E. Meléndez Cano describió la trayectoria de Aguedo García frente a su férretro.
«No es facil hacer expresiones de despedida ante el cuerpo sin vida de un amigo verdadero. Tuve y tengo el privilegio de ser su amigo de toda la vida.
Aguedo fue muchas cosas, excelente pelotero, miembro del Salon de la Fama del Deporte de Vega Baja, excelente celador de líneas de la Autoridad de Fuentes Fluviales, luego lo reclutamos a la Asamblea Municipal por su responsabilidad e inteligencia, fue militar.
Líder del parque de su barrio. Allí nunca se vió un desorden. El infundía un respeto, no hubo allí niños ni adultos desordenados. El era el jefe de aquel barrio.
Todo se resume en la grandeza de su ser. Humilde, tranquilo, hablaba con el corazón. Era del las personas de antes, que nunca estuvo en duda. Fuerte, firma, luchó con tesón sus causas. Fue el capitan de su alma, el amo de su destino. Nunca se le temió, escuchábamos lo que decía y lo respetábamos.
Recuerdo cuando tuvo el accidente cardiovascular. Vi que la vida se escapaba como arena entre los dedos. Cualquiera en igual condicion se hubiera ido. Pero nunca dejó de luchar porque era un guerrero.
Nos apena verlo partir, pero el estaba preparado para eso. Había cumplido su cometido en la vida excelentemente. Aquel espíritu valiente siempre fue poderoso y firme. Para levantar su familia, luchar por su gente y su barrio. Luchó toda su vida.
Aquí está su recuerdo firme. La muerte es una antorcha encendida que le entregó a Iris y sus hijos».
