
Publicado por Diario Vegabajeño de Puerto Rico el 26 de mayo de 2022.
Por Thomas Jimmy Rosario Martínez
En nuestro pueblo no hubo electricidad en el Barrio Pueblo hasta la segunda mitad de la segunda década del Siglo XX. Aunque ya existían los motores y ciertas maneras de producir electricidad, para la iluminación se utilizaba gas y había una persona contratada por el gobierno municipal para encender las lámparas que daban luz a la plaza. En los barrios tardó mucho más tiempo en llegar.
La electricidad, como la electrónica y el mundo digital después, fue una manifestación revolucionaria en la mente y la vida del vegabajeño. Luego de la iluminación, llegaron los enseres para ayudar a las amas de casa en su tarea de cocinar, lavar ropa hasta secar sin los rayos del sol y entretenerse con la radio primero y la televisión después.
En un momento dado que no conocemos, los esposos Miguel (Tato) Otero y Gloria Cano Rodríguez fueron los dueños de un negocio comercial conocido como El Hogar Eléctrico. Estaba ubicado en la Calle Ramón Emeterio Betances de Vega Baja, frente al templo católico. Ambos ya fallecieron, pero eran personas afables, serviciales, humanas. Doña Gloria había sido maestra.
