
En 1820, el Rey Fernando VII es obligado a aceptar el constitucionalismo. Como secuela de los cambios en la situación política de la metrópolis, se ordena mediante el envío de una Circular el 17 de mayo de 1820, que se inicie la reinstalación del Ayuntamiento Constitucional electo en 1814.
Pocos días después de recibida la Circular, el 25 de mayo de 1820, el Alcalde Ordinario Don José Valentín da inicio al proceso de reinstalación. Ya para el 18 de junio de 1820, Don Antonio M. Dávila Bonilla había sido juramentado y restablecidos los integrantes del Cabildo.
Una vez reinstalado el Ayuntamiento, el nuevo Cabildo enfoca su atención a los problemas que estaban confrontando con el sistema de pesas y medidas prevaleciente en la población; en la salubridad pública relacionada con la matanza de redes en la población; y el ornato del centro urbano. A propósitos de atender dicha problemática comisionan al Regidor Don Manuel Martínez para inspeccionar y uniformar el sistema de pesas y medidas; y al Regidor Don Juan Antonio Negrón para que seleccionara un lugar fuera del centro urbano para las matanzas de redes (lo que evidencia que no existía un matadero); el desmonte y limpieza del pueblo; y la coordinación de ventas de productos agrícolas provenientes de la ruralía durante dos horas antes de que estos fueran vendidos a los “revendedores”.
Durante el mismo mes, el 30 de julio de 1820, eligen al Alcalde Constitucional como Elector Parroquial. Este ocuparía dicho cargo hasta el 3 de diciembre de 1820, cuando el Presbítero Don Francisco [del Pilar] Torres es seleccionado como nuevo Elector Parroquial.
La escacez de fondos para sufragar los gastos de salario del secretario y para la reparación de la cárcel, llevó al Cabildo el plantearse la necesidad de abrogarse los fondos del arrendamiento del pasage de la Boca de Cibuco, los cuales eran recaudados por el gobierno provincial. Para la recaudación de las contribuciones comisionan el día 21 de agosto de 1820, a Don Joseph de Rey.
Casi al término del periodo de incumbencia de Don Antonio M. Dávila Bonilla, el 4 de diciembre de 1820, el Cabildo lo comisiona junto al agrimensor y a dos Testigos de Asistencia para iniciar la demolición del hato de Pugnado. En las elecciones del 17 de diciembre de 1820, es elegido Alcalde Constitucional Don Francisco Antonio de Torres.
