Esclavitud en Vega Baja, por Carlos M. Ayes Suárez

Esclavos y esclavistas según el censo de 1797.

     Cuando se llevó a cabo el primer censo poblacional del pueblo de Vega Baja en 1797, el mismo estaba habitado por 942 personas.[1] La población esclava representaba el 3.3% (31) de la totalidad de habitantes.[2] Aunque a través de dicho censo no hemos podido encontrar datos que nos permitieran estudiar otros aspectos demográficos de la población, a través del registro de defunciones de la Iglesia de Nuestra Señora del Rosario correspondientes a dicho periodo podemos no solo identificar a los esclavistas sino que podemos identificar casi a la totalidad de los esclavos censados.

     Entre el año de 1792 y 1829, se registran las defunciones de 17 esclavos cuyos nacimientos se registran entre los años de 1738 y 1797.[3] Dicho periodo comprende cuatro hitos de gran importancia; el primero corresponde a la dependencia total de los habitantes de la Ribera de la Vega en la parroquia de Manatí (1738-1778); el segundo, a la dependencia compartida con La Vega de Espinoza en la parroquia de Manatí (1779-1790);  el tercero, a la ayudantía de parroquia (1791-1793); y el cuarto y último, a la parroquia independiente (1794-1797). En las respectivas actas de defunción encontramos información sobre los esclavistas y los padres, cónyuges, raza, origen y condición de los esclavos.

     Durante dicho periodo había comenzado la reforma en la tenencia de tierras con la demolición de los hatos ganaderos y el repartimiento de tierras para fomentar la agricultura comercial. Aunque la trata negrera evidencia un aumento en un 300% en comparación con los años precedentes de la trata, la cantidad de esclavos importados se había estancado mientras gran parte de la fuerza laboral estaba integrada por trabajadores asalariados.[4]

Los esclavistas.

     Si algo llama la atención de los esclavistas identificados para este periodo, es el hecho de que durante el periodo de auge de la trata negrera ninguno, con la excepción de los herederos de Cerritos y los Correa, figuraría entre los grandes propietarios de esclavos. No contamos con la información necesaria para establecer a cuáles trabajos estaban asignados los esclavos, pero cabe la posibilidad de que también la distribución del trabajo se basara tanto en criterios de edad como de género.[5] Entre los esclavistas encontramos a Don Antonio Correa[6] y su hijo Don Juan Correa. Aunque ambos habían nacido en Arecibo, establecen su domicilio en Vega Baja, donde mueren. Tanto Don Juan Correa, quien fue Teniente á Guerra del pueblo posiblemente entre 1797 y 1808, como su hermana Francisca contraen matrimonio con miembros de la familia Navedo Caraballo quienes pertenecían a una antigua familia de hateros y hacendados del pueblo. Por generaciones vamos a encontrar a sus descendientes estableciendo alianzas matrimoniales con miembros de otras familias de hacendados.  Llama particularmente la atención el hecho de que Don Eusebio Menéndez,[7] perteneciente a la familia Menéndez de Valdés de Manatí,  figurara entre los esclavistas del pueblo. De hecho, el deceso del este esclavista se da el 21 de diciembre de 1796, días después del deceso de sus esclavas Lucía (28) y Josefa (40), el 3 de junio de 1796 y el 23 de agosto de 1796, respectivamente.    


ESCLAVISTA
ESCLAVOEDADPADREMADRECONYUGEREFERENCIA
Don Josef RiveraMaría Rivera10   10-11-1792
Don Josef RiveraManuel Rivera Hernández6   16-02-1794
Juan EspinoPedro Mártir del Rosario4 Rufina del Rosario 02-07-1794
Don Antonio CorreaJuan Correa1 María Correa 21-05-1794
Antonio CorderoMaría Maldonado1 Petrona Cordero 07-08-1794
Don Eusebio MenéndezJosefa Menéndez40   23-08-1796
Don Eusebio MenéndezLucía Menéndez28   03-06-1796
Francisca de SantiagoJuana de Santiago1 día Ynés de Santiago 22-08-1797
Herederos del CerritoAntonio12   01-05-1801
Francisco HernándezRufina30   04-04-1805
Don Juan CorreaMiguel Correa, natural de Guinea70   15-03-1808
Raimundo MeléndezFaustino, natural de Guinea50   09-03-1814
Juana EspinoEusebio Espino30 Rufina 17-11-1817
Don Victoriano SantanaDorotea Rodríguez Román49José RodríguezMaría Román 30-12-1818
Francisco CarrerasJuan Simón50 María, liberta de Francisco Carreras 19-12-1826
 Loyza Nevárez36 ó 37Sebastián, esclavo de Don José Casimiro Marrero, Padre Cura de Toa BajaFrancisca, esclava de Francisco Nevárez 25-09-1826
Da. María OliveraMaría Bacilio Olivera, esclava liberta90 Antonia, esclava liberta 28-09-1829

Esclavos bozales.

     Una de las dificultades principales que encontramos para identificar el origen étnico de los esclavos de Vega Baja, es el hecho de que la mayoría de las veces los mismos eran identificados con etnónimos correspondientes al lugar de ubicación de las factorías desde donde iniciaban la travesía transatlántica los barcos negreros.[8] En efecto, de los 8 esclavos bozales identificados, 6 son identificados como procedentes de Guinea.[9] Solamente en un caso se identifica el esclavo como congo[10] de Guinea. El restante esclavo bozal se identifica como mandinga.[11] De hecho, los mandingas se ubican distantes hacia el norte de la región conocida como Guinea. El esclavo de mayor antigüedad identificado corresponde a un esclavo de nombre Miguel Correa de Don Juan Correa, de 70 años de edad al momento de morir el 15 de marzo de 1808, proveniente de Guinea (1738). Además, se menciona la defunción de un esclavo de Santa Cruz y otro de origen inglés. Pese a los detalles suministrados la identificación de los esclavos bozales como africanos era lo más común.

Los esclavos de la iglesia.

     Durante la trata negrera, la iglesia participó activamente del trasiego de esclavos. Entre los años de 1794 y 1829 encontramos la defunción de esclavos de la dotación del Cura Don José Casimiro Marrero de Toa Baja; y de la dotación del Cura Don Francisco del Pilar de Torres de Vega Baja. Pese al hecho de que participaban de la trata negrera, se aseguraban de que sus esclavos cumplieran con los sacramentos del bautismo y el matrimonio. El día 22 de octubre de 1818, Juan y Ana María, esclavos procedentes de San Tomás[12] propiedad del Cura Rector Francisco del Pilar de Torres (1805-1831) contraen matrimonio en la Iglesia de Nuestra Señora del Rosario.[13]

Esclavos durante el periodo de auge de la trata.

Auge y decadencia: 1830 – 1847.

Población total vs. esclava (absoluta)

     Entre el año de 1797, cuando se comienza a censar por primera vez la población de Vega Baja, y el año de 1847, la población esclava experimentó un aumento de un 1496 % (De 31 a 495). El crecimiento promedio anual de la población de esclavos para dicho periodo fue de 29.92 %. De hecho, la población general también experimentó un aumento que alcanzó el 342 % (De 942 a 4,173). Para dicho sector el crecimiento promedio anual fue de 6.84 %. Sin embargo, no fue hasta el año de 1852 que la población esclava alcanzó su pico con 658 esclavos.[14] La realidad es que la cantidad de esclavos comenzó a disminuir de 1837 a 1847, reduciéndose de un 13.5 % a un 11.9 %. Esta nunca rebasó el 13% del total de la población del partido durante todo el periodo de la trata negrera.[15]

Matrícula esclavitud 1838 (423 esclavos) – 1855 (497 esclavos) – 1872 (248 esclavos)

Esclavistas y cantidad de esclavos por esclavista.

     Desde el empadronamiento de esclavos de 1838,[16] hasta el empadronamiento de 1872, la cantidad de esclavistas presentan un cambio porcentual de -253.84 % (De 46 a 13) pese al hecho de que entre 1838 y 1855, la cantidad absoluta de esclavos aumenta de 423 a 497, para disminuir en 1872 a 248 esclavos. La mayoría de los propietarios de esclavos tenían de 1 a 9 esclavos cada uno. En 1838, éstos representaban el 80.43 % (37 de 46); en 1855 el 77.77 % (28 de 36); y en 1872 el 46.15 % (6 de 13).

     El grupo de grandes esclavistas estaba integrado por hacendados de los barrios Cabo Caribe-Cerritos y Ceiba-Marismas. En 1838, el esclavista principal era Don Ramón Soler y Roig, dueño de la hacienda Santa Inés, cuya dotación era de 122 esclavos. Para el empadronamiento de 1855, dicha sitial era ocupado por Don Jacinto López Martínez, dueño de la hacienda San Vicente, con una dotación de 145 esclavos. En vísperas de la abolición de la esclavitud el esclavista principal era Don Leonardo Igaravídez, nuevo apoderado de la hacienda San Vicente, con una dotación de 68 esclavos.

Distribución por barrio.

     Durante el periodo de la trata negrera, la distribución de los esclavos por barrio guardó una estrecha relación con el nivel de desarrollo de la hacienda azucarera como unidad de producción. Entre los años de 1838 y 1872, encontramos la mayor concentración de esclavos en las estancias y haciendas localizadas en las extensas llanuras aluviales de los barrios Cabo Caribe-Cerritos y Seyba-Marismas. Por eso es que para el mismo periodo encontramos que la población esclava fue mayor en los barrios orientales. Como dato relevante para la presente investigación, resulta pertinente destacar el hecho de que en 1858 (497 esclavos), la población esclava del barrio Pugnado Afuera alcanzó su pico con 27 esclavos.

Origen de los esclavos: Puerto Rico, Antillas-América, Africa. (1838) (423 esclavos)

     Cuando se llevó a cabo la “Matrícula de esclavitud de 1838”, se empadronaron 423 esclavos. En el mismo se informa que 44 (48.35 %) de los 91 (21.51 % de 423) esclavos nacidos en Puerto Rico, habían nacido en Vega Baja. Además formaban parte de la dotación 13 (3.07 % de 423) esclavos procedentes de otras islas antillanas y de Suramérica. Pero la mayoría de los esclavos eran bozales; es decir, habían nacido en Africa. Dicho grupo representaba el 71.15 % (301 de 423) de la totalidad de los esclavos. Los esclavos cuya procedencia se ignoraba representaban el 4.25 % (18 de 423) de la totalidad de los esclavos.

Ocupaciones de los esclavos: 1858 (497 esclavos)

     En la división del trabajo de los esclavos mediaron como criterios tanto el sexo como la edad. Aunque era frecuente el que no se tomara en consideración las diferencias por género. Sobre todo en tareas relacionadas con la agricultura. Tampoco queda claro si en efecto los niños estaban fuera del todo del trabajo. De hecho, los niños representaban el 17.50 % del total de la población esclava (87 de 497).

     Los oficios estaban ocupados casi en su totalidad por los hombres. De hecho, éstos desempeñaban el 92 % (23 de 25) de los oficios. Los mismos se agrupaban entre oficios relacionados con la cocina (cocinero), la construcción (carpintero, albañil), la producción de azúcar (azucarero, tonelero, maquinista, pailero, herrero), la crianza y ciudado de ganado (mudador, bueyero) y otros (armarero). Es en el trabajo especializado de los esclavos y jornaleros libres que se van a desarrollar los gremios artesanales a lo largo de la centuria.

      La contraparte del trabajo por oficio lo encontramos en el área de servicio doméstico. Dicha área estaba ocupada por mujeres. Aunque asumimos que con la consabida ayuda de los niños. Las trabajadoras del servicio doméstico representaban el 84.61 % de la totalidad del renglón (77 de 91). Entre las tareas principales de las esclavas domésticas se encontraba cocinar y lavar ropa.

     Tal vez fue en la agricultura donde más esclavos trabajaron. El 59.15 % (294 de 497) de los esclavos estaban ocupados en tareas relacionadas con la agricultura. En estas faenas se encontraban tanto hombres como mujeres indistintamente de la edad que tuviesen. Los hombres representaban el 78.91 % (232 de 294) y las mujeres el 21.08 % (62 de 294) de los esclavos ocupados en tareas agrícolas.

Procedencia étnica

La práctica durante la trata negrera de identificar a los esclavos a base de etnónimos que identificaba el puerto de procedencia de los mismos de territorio continental africano, continuó durante todo el periodo y se hizo extensiva a los puertos americanos. A partir de la “Matrícula de esclavitud de 1838” contamos con fuentes documentales más precisas sobre las dotaciones de esclavos que nos han permitido ampliar la información sobre diversos aspectos culturales de los mismos.[17]

     A partir de dicha fecha, hasta el último empadronamiento de esclavos de 1872, hemos encontrado menciones de esclavos bozales identificados con los etnónimos congo-chico-chiquito-chica[18]; lango-longoba (nangoba)[19]; carabalí[20]; macú[21]; mandinga[22], cangá[23]; matamba[24]; mongo[25] y Jullá[26]. En el “Registro de esclavos de 1872” se identifican distintos esclavos de apellido Térmé nacidos todos en Puerto Rico. Posiblemente se trata de de un etnónimo procedente de la región atlántica de Sierra Leona conocido hoy en día como Temne.[27] Debido a que las menciones en cuestión existentes en los documentos consultados para el periodo comprendido entre 1838 y 1872, son tan escasas, la identificación a base de etnónimos solo complementa de forma parcial las estadísticas generales sobre los esclavos bozales.

Estadísticas esclavos bozales

     Aunque España había firmado un acuerdo de darle fin a la trata negrera desde el 1817,[28]no es hasta el 30 de mayo de 1820 que se ratifica el mismo.[29] Pese a la prohibición, a partir de ese momento la trata negrera observa un aumento significativo a la par con el auge del monocultivo de la caña de azúcar. No sería hasta el 1835, que mediante un nuevo acuerdo entre España e Inglaterra que cesa legalmente el tráfico transatlántico de esclavos.[30]

     Entre los años de 1838 (301), 1855 (208) y 1872 (55) encontramos una disminución de esclavos bozales en las dotaciones vegabajeñas cuya disminución parece guardar relación con un proceso natural vegetativo de la población. Dicha tendencia presentaba un cambio porcentual de – 447.27%. Los esclavos bozales representaban el 62.31 % (301 de 483) en 1837; 41.85 % (208 de 497) en 1858; y 15.58 % (55 de 353).

     La población general de esclavos aumenta de 483 en 1837 a 497 en 1858 y disminuye a 353 en 1873. El acuerdo de 1835, tendría un impacto negativo para los esclavistas del partido. Pese a esto, la adquisición de esclavos bozales continuó, aunque de forma mínima. De hecho, en el “Registro de Esclavos 1872” se empadronan cinco (5) esclavos cuyo nacimiento en el continente africano se registra entre los años de 1836-1840 y 1856-1860. Dichos casos representan la evidencia más contundente de que la trata negrera continuaba al margen de la ley.[31] Casi la totalidad (51 de 55) de los esclavos bozales de dicho empadronamiento nacieron después de que se firma el primer acuerdo entre España e Inglaterra en 1817 para prohibir la trata negrera.

Mutilaciones dentarias y tatuajes.

     En la “Matrícula de la Esclavitud 1838” encontramos como parte del empadronamiento la descripción de los rasgos característicos de cada esclavo.[32] Además anotaban defectos físicos resultados de accidentes del trabajo y mutilaciones y tatuajes productos de prácticas culturales.  Como parte de estas encontramos esclavos con mutilaciones y extracciones dentarias; y con tatuajes.

     Las mutilaciones dentales consistían del afilado de los dientes y de la extracción de algunas piezas ya fueran del maxilar superior o inferior. También se observa la combinación de mutilaciones junto a extracciones dentarias. Aunque la práctica de afilarse los dientes y de combinar el afilado con la extracción de algunas piezas no presenta mucha diferencia por género, la extracción de dientes era más abundante entre los hombres (36 a 14). Aunque dichas prácticas culturales eran más comunes entre los esclavos bozales, también encontramos esclavos criollos con dientes afilados (1) y con dientes extraidos (7 hombres y 1 mujer).

     Entre los esclavos tanto africanos como criollos encontramos que era muy común el uso de tatuajes. De un total de 406 esclavos, 314 eran africanos y 92 eran criollos. De estos 100 (78 hombres africanos y 22 mujeres africanas) tenían tatuajes en el momento que se llevó a cabo el empadronamiento. Resulta notable el hecho de que la práctica de los tatuajes se limitaba a los esclavos bozales; contrario a la práctica de mutilación y extracción dentaria que era frecuente tanto entre esclavos africanos como criollos.

Quejas, fugas y revueltas. (Ver Juicios Verbales)

     Las continuas quejas por el maltrato recibido de parte de los esclavistas, las continuas fugas individuales y colectivas examinadas como parte de los “Juicios Verbales” celebrados entre los años de 1836 – 1847, culminaron con una conspiración de parte de varios esclavos de distintas dotaciones correspondientes a haciendas de los barrios Algarrobo y Cabo Caribe que representaría la última revuelta de esclavos en Puerto Rico.

Levantamiento de 1848.

     El frustrado levantamiento del 13 de agosto de 1848, se fragua entre los esclavos de las haciendas de Don Agustín Otero, Don Ramón Soler, Don Francisco Irene Náter y Don Pedro Prado, localizadas en los barrios Algarrobo y Cabo Caribe.En la madrugada de esa fecha informan haber escuchado al esclavo Florencio de la dotación de esclavos de don Agustín Otero Martínez, cabalgando y gritando “Compañeros, ya es hora”, llamando a la sublevación.  Ya los conspiradores habían sido delatados por el esclavo Miguel Mulato de la dotación de Francisco I. Náter y fueron todos aprehendidos.  El dia 23 de agosto de 1848, se celebró un Consejo de Guerra y condenaron a Miguel el Negro a ser fusilado; a Florencio a 8 años de prisión; y Manuel Grande a dos años de prisión.  Miguel el Negro es fusilado el dia 25 de agosto de 1848, a la edad de 45 años.  El delator recibió una recompensa de 100 pesos.  Se da cuenta de que los esclavos Simón y Braulio de la dotación de don Ramón Soler Roig figuraban entre los conspiradores.  Tanto Miguel el Negro como Florencio[33], líderes de la conspiración, habían nacido en Africa.  En el acta de defunción de Miguel el Negro se da cuenta de que “En la Yglesia Parroquial de N.S. del Rosario de Vega Baja a los veinte y cinco días del mes de agosto de mil ochocientos cuarenta y ocho años: Yo el infrascripto cura rector de esta Parroquia hise los oficios de Entierro rezado y dí sepultura Eclesiastica al cadaber de Miguel qe. fue pasado por las armas de edad de cuarenta y cinco años Soltero natural de Africa y Esclavo de Dn. Franco. , Nater recibio los Sacramentos de que doy fe José Bruno.”

Los años inmediatos antes de la abolición de la esclavitud.

     En el año de 1852 la cifra de esclavos en Vega Baja alcanza su pico máximo. A partir de dicho momento comenzaría a disminuir la población debido a la prohibición desde la década anterior de la trata, el proceso vegetativo natural de los esclavos y a la aprobación de nuevas leyes que facilitaron la manumisión de los esclavos tanto mediante el pago a los esclavistas como a la emancipación a los recién nacidos.[34] La falta de mano esclava era suplida por jornaleros asalariados; muchos de los cuales habían sido esclavos.

Jornaleros: los trabajadores asalariados[35]. (1838)

     En la “Matrícula de Jornaleros 1838”, los jornaleros empadronados se encontraban entre las edades de 10 a 69 años.[36] El 62.33 %  (48 de 117) de estos se encontraban dentro del renglón de 20 a 29 años.[37] Aunque 66 de los jornaleros eran vegabajeños, este año se empadronan jornaleros procedentes de muchos otros pueblos de la costa norte del país. De hecho, encontramos que la mayoría de los jornaleros inmigrantes (17 de 49) procedían del vecino Partido de Manatí.

     Una vez establecidos en el Partido de Vega Baja, la mayoría se ubican en el barrio Pueblo (18)[38]; en Algarrobo y Pugnado (12); en Seyba (10); y en Yeguada (10). Pese a esto, se observa una mayor densidad de jornaleros en los barrios orientales (61). En los barrios occidentales encontramos 22 jornaleros. Si analizamos la concentración de los jornaleros por provincias geomorfológicas encontramos que 46 estaban viviendo en el llano costanero[39] y 37 en el carso norteño.

     Los migrantes de los barrios rayanos provenían de Arecibo (4), Isabela (1), Manatí (4), Mayagüez (1), Toa Alta (1). En los barrios Algarrobo y Pugnado encontramos jornaleros provenientes de Arecibo (3), Isabela (1), Manatí (2), Mayagüez (1) y Toa Alta (1). Mientras que en el barrio Yeguada encontramos jornaleros provenientes de Arecibo (1) y Manatí (2).

     El historiador Luis de la Rosa Martínez anota que para el año de 1838, la fuerza laboral de varias de las haciendas estaba integrada tanto por esclavos como por jornaleros o trabajadores asalariados.[40]Destaca el hecho de que para el 1849, la fuerza laboral de la hacienda Monserrate del facultativo Don Ramón Giralt y Rosell, estaba integrada mayoritariamente por trabajadores libres.[41]De hecho, para el año de 1838 encontramos que los jornaleros representaban el 21.66 % de la fuerza laboral.[42] (117 de 540 trabajadores.


[1] Rosa Martínez, Luis de la Rosa. Vega Baja: notas para su historia. San Juan, Puerto Rico. 1983. Tabla página 74.

[2] San Miguel, Pedro. Op. Cit. Tabla 3.3. Página 96.

[3] Libros I (1791-1805), II (1805-1825) y III (1825-1829) de defunciones de la Iglesia de Nuestra Señora del Rosario. Recopilación, arreglo, índices y comentario por el Padre José Antonio Oquendo Pabón, STL.

[4] Díaz Soler, Luis M. Historia de la esclavitud negra en Puerto Rico. Río Piedras, Puerto Rico. Editorial Universitaria, Universidad de Puerto Rico. 1974. Página 141.

[5] Ibid. Páginas 145-166.

[6] Don Antonio Correa de Matos nació en Arecibo el 14 de agosto de 1729. Era nieto del Capitán Antonio de los Reyes Correa.

[7] Don Eusebio Menéndez de Valdés nació en Arecibo el 29 de diciembre de 1724. Era nieto del Teniente á Guerra de Manatí Don Pedro Menéndez de Valdés. Fue Teniente á Guerra de Manatí en 1765.

[8] López Valdés, Rafael. Africanos de Cuba. San Juan de Puerto Rico. Centro de Estudios Avanzados de Puerto Rico y el Caribe. Segunda reimpresión, 2004. Páginas 291-292.

[9] La región de Guinea corresponde al territorio costero que se extiende desde el sur de Senegal hasta Sierra Leona. Ibid. Página 83.

[10] Se conocieron como Congo una diversidad de pueblos africanos que hablaban algunas de las lenguas de la familia Ba-ntu que habitan desde la zona ecuatorial hasta el cono sur del continente tanto en la parte occidental como en la oriental. Idem. Páginas 243-244.

[11] Los Mandinga son parte de la Familia lingüística Mande cuya distribución encontramos en el extremo occidental del Sudán, en los actuales territorios de Senegal, Gambia, Mali y Guinea. Idem. Páginas 48-49.

[12] Desde que se prohibió el tráfico negrero mediante el decreto de 1817, Santo Tomás se convirtió en el centro de negocio negrero para Puerto Rico. Díaz Soler, Luis M. Op. Cit. Página 113.

[13] Libro II de Matrimonios. 1805-1838. Iglesia de Nuestra Señora del Rosario de la Vega Baja. Recopilación, arreglo, índices y comentario por el Padre José Antonio Oquendo Pabón, STL. 2000-2001.

[14] Cuando se lleva a cabo el empadronamiento de esclavos en 1872, la población esclava había disminuido a 248 esclavos.

[15] En el periodo de mayor auge de la trata la población esclava en Puerto Rico nunca rebasó el 6.6%. Figueroa, Loida. Breve historia de Puerto Rico. Eitorial Edil. Rio Piedras, 1971. Página 152.

[16]Matrícula de la Esclavitud 1838.

[17] Anterior a esta fecha hemos dependido casi exclusivamente de los registros parroquiales de defunciones.

[18] Congo-chiquito-Chico. (Congo-Anchico) (Ba-ntu) Ver nota al calce 419. 1838. Joaquín Chiquito (16 años de Africa-Don Ramón Soler y Roig). Pedro Congo (34 años de Africa-Don Pedro Prado Aragón) Pascual Congo (27 años de Africa-Don Ramón Soler y Roig) 1858. Eusebio Congo (66 años de Africa-Don Ramón Soler y Roig); Miguel Congo (50 años de Africa-Don Ramón Soler y Roig); José María Congo (30 años de Africa-Don Ramón Soler Roig); Pedro Congo (50 años de Africa-Don Ramón Soler y Roig); Pascual Congo (25 años de Africa-Don Ramón Soler y Roig); Manuel Chico (30 años de Africa-Don Ramón Soler y Roig); Casilda Chico (35 años de Africa-Don Ramón Soler y Roig); Belén Chica (35 años de Africa-Don Ramón Soler y Roig). 1872. Antonio Chiquito (49 años de Africa-Sucesión Náter) y Miguel Chico (42 años de Africa-Sucesión Ramón Soler y Roig) aparecen en el “Registro de esclavos de 1872”.

[19] Lango, Longoba (Nangoba). (Ba-ntu) 1838. Juan Lango (33 años de Africa-Don Pedro Prado Aragón). Vicente Longoba (26 años de Africa-Don Pedro Prado Aragón). Felipe Longoba (34 años de Africa-Don Pedro Prado Aragón).

[20] Carabalí. (Región del Calabar) 1838. Margarita Carabalí (43 años de Africa-Don Ramón Soler y Roig) 1872. Andrés Carabalí (Es mencionado como padre de la esclava Celedonia Martínez de la dotación de esclavos de Don Leonardo Igaravídez).

[21] Macú. (Macuá-Mozambique) (Ba-ntu) (Carabalí) 1838. Juan Macú (37 años de Africa-Don Pedro Prado Aragón)

[22] Mandinga. (Mande) Ver nota al calce 420. 1858. En el “Padrón de esclavos de 1855” se menciona a Antonio Mandinga de la dotación de Don Francisco Y. Náter como soltero de 30 años de edad. 1872. Antonio Mandinga aparece empadronado como parte de la dotación de la Sucesión Náter en el “Registro de esclavos de 1872”. De 42 años de edad había nacido en Africa.

[23] Cangá. (Ba-ntu) Belén Cangá (50 años de Africa-Don Ramón Soler y Roig); Pedro Cangá aparece empadronado como parte de la dotación de esclavos de la Sucesión de Don Ramón Soler y Roig en el “Registro de esclavos de 1872”. De 44 años de edad había nacido en Africa.

[24] Matamba. (Congo-Matamba) Catalina Matamba aparece empadronada como parte de la dotación de Landrón y Santana en el “Registro de esclavos de 1872”. De 36 años de edad había nacido en Africa y tenía una hija de nombre Asunción.

[25] Mongo. (Congo-Mongongo) (Ba-ntu) Lorenzo Mongo (60 años de Africa-Don Ramón Soler y Roig).

[26] Jullá. (Mande) Antonio Jullá. 1872. (39 años de Puerto Rico-Don Juan Vicente López).

[27] Temne. Curtin, Phillip D. The Atlantic Slave Trade: A census. The University of Wisconsin Press. Wisconsin, U.S.A., 1975. Página 291.

[28]López Valdés, Rafael L. Africanos de Cuba. Centro de Estudios Avanzados de Puerto Rico y el Caribe. San Juan de Puerto Rico, 2004. Página 256.

[29] Figueroa, Loida. Breve historia de Puerto Rico. Eitorial Edil. Rio Piedras, 1971. Página 152.

[30]Silvestrini, Blanca G. y Luque de Sánchez, María Dolores. Historia de Puerto Rico: trayectoria de un pueblo. Cultural Panamericana, Inc. San Juan, Puerto Rico, 1990. Página 264.

[31] La esclava Catalina Matamba había nacido en Africa en 1836 y formaba parte de la dotación de esclavos de los Sres. Landrón y Santana en el barrio Ceiba.

[32]Entre los rasgos destacados se encuentran la estatura, el color de la piel, el tipo de pelo, si tenía barba, la forma y el color de los ojos, la forma de la boca y la forma de la nariz.

[33] Cuando don Agustín Otero Martínez adquiere mediante compra la Hacienda Monserrate el 23 de febrero de 1863, lleva consigo al esclavo Florencio, quien el 23 de agosto de 1875, siendo liberto, contrae matrimonio con la liberta de origen africano Juana Náter.  Florencio muere a la edad de 60 años el 30 de junio de 1892.

[34] Con la abolición de la esclavitud los libertos pasaban a formar parte del vasto proletariado agrícola del cual ya formaban parte los jornaleros.  En términos generales eran desposeídos en desventaja frente a la legion de jornaleros que nunca sufrieron el oprobioso sistema esclavista.  La falta de tierras donde asentarse llevó a que un grupo de 19 libertos rescataran terrenos para vivir en el sector El Blandito (Barrio Cabo Caribe) de la Central San Vicente de don Leonardo Igaravidez.  El historiador Luis de la Rosa Martínez, nos informa que el 28 de octubre de 1874, don Leonardo Igaravidez, Marqués de Cabo Caribe, le solicitó a las autoridades municipales que removieran a los rescatadores de su propiedad.  Sin embargo, aunque las autoridades municipales ordenaron el desalojo el 20 de octubre de 1874, todavía el 9 de noviembre de 1874, estos no habían cumplido con la orden.El historiador nos menciona que los libertos habían sido esclavos de don Leonardo Igaravidez, pero hemos podido establecer que lo mismo es parcialmente cierto ya que hemos identificado libertos procedentes de otras dotaciones de esclavos.

[35] La existencia de trabajadores asalariados está confirmada al menos desde el 22 de enero de 1814. En la sesión de ese dia del Cabildo Constitucional se anota que “Por otra parte es de considerarse también la variedad de los años y estaciones y sobre todo la falta de fondo de los propietarios y mucho mas los agregados y jornaleros para que puedan contar en cada quatrimestre con su respectivo cupo de contribución por cuya razón parece muy dificultoso el cumplimto. a los pagos en que Tesoreria en tan cortos plazos entre los miembros de este Ayuntamto.” (Folios 32-32 vlto.)

[36] “Matricula de Jornaleros 1838”.

[37]46 eran hombres solteros y 29 casados.

[38] Posiblemente guarde relación con el surgimiento de las comunidades marginales urbanas.

[39] Es en los barrios localizados en el llano costanero del norte donde se desarrolla la economía de plantación.

[40] De la Rosa Martínez, Luis. Vega Baja: notas para su historia. Comité de Historia de los Pueblos. San Juan, Puerto Rico, 1983. Página 46.

[41] De la Rosa Martínez, Luis. Ob. Cit. Página 46.

[42] En 1838 se empadronaron 117 jornaleros y 423 esclavos.

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