
Por Thomas Jimmy Rosario Martínez
Mi posición de siempre es que no debe haber actividades sonoras, lumínicas ni de gran afluencia de personas en la Playa de Puerto Nuevo. Pero el alcalde Marcos Cruz se obstina en ofertar eventos que por alguna razón no están en la preferencia del pueblo.
Apenas una mínima parte va para participación de artistas vegabajeños. Es dinero que se va a otro lado.
Segundo, si de día es un problema la seguridad, de noche hace crisis. Cualquier tragedia que ocurra, habrá que atribuírsela a la actual administración municipal por planificación inadecuada. De día es más facil controlar un incidente o motín, de noche habrá confusión.
Tercero, no hay suficientes estacionamientos ni perdón de la policía municipal y estatal para multar y están muy pendientes, con razón a los bebedores ebrios, en una actividad donde inevitablemente muchos conductores tienen acceso comercial a bebidas embriagantes en el mismo lugar de la fiesta.
Cuarto, no hay iluminación adecuada y cuando van a presentar cada show, el impacto de las luces se centra en el escenario, perdiéndose el foco de la prevención criminal.
Quinto, hay vecinos alrededor que anhelan tener la paz que no le brinda el ambiente artificial creado. Es una falta de consideración a estos ciudadanos.
Sexto, las vías de acceso y salida no están en su óptima condición, la falta de iluminación en la carretera 686 es muy peligrosa.
Séptimo, y tal vez lo más importante, todo eso afecta la vida marina. Si no hay vida, hay muerte.
Les dije que no hay ideas nuevas ni buenas pero peor aun, se empecinan por alguna razón que desconocemos, a reafirmarse enhacer las cosas al revés de como debe ser, a atentar contra el ambiente y aun contra las personas que de buena fe acuden al lugar.
En guerra avisada no muere gente, por lo que sobre sus hombros cae mejorar esta errada planificación.
