
Los propietarios de los Criaderos de Cerritos y San Vicente.
En los antiguos criaderos de Cerritos y San Vicente se redistribuyó la tierra en estancias desde el inicio del proceso de demolición de los hatos de Almirante y Cabo Caribe. Muchos de los nuevos estancieros (¿Quiénes eran los estancieros? -Genealogía) (Ver Documento 25) vendieron sus tierras o parte de ellas a nuevos propietarios que establecerían extensos latifundios que conformarían nuevas haciendas que operarían como unidades familiares de producción. (Productos agrícolas de exportación.) El “deslinde, mensura y entrega de los terrenos preindivisos” estuvo a cargo del Juez Comisionado Don Manuel Joaquín de Nabedo con presencia de Dn. José Ma. Saavedra y Dn. Ramon Vega como testigos de asistencia.[1]
A principios de la década de 1830, el Juez Comisionado certifica que los hermanos Francisco y Ramón Soler Roig habían adquirido mediante compra 326.5 cuerdas cuadradas a los antiguos dueños del Criadero de Cerritos y 238 cuerdas cuadradas a los antiguos dueños del Criadero de San Vicente. Para un total de 559 cuerdas cuadradas (Rectificación nuestra). En dicha certificación se da cuenta de que el nuevo latifundio colindaba al menos en dos puntos con terrenos de Don Juan Soler Roig, otro de los hermanos Soler Roig.[2]
[1] Exp. para la entrega de terrenos á los señores D. Ramon y D. Francisco Soler y Roig, después de haber hecho los respectivos deslindes y mensura – Año – 1830 – No. 923.
[2] En el “Padron del subsidio de Vega Baja para el año próximo entrante 1827” aparecen Don Ramón Soler Roig y Don Juan Soler Roig pagando 28 pesos y 18 pesos, respectivamente, de subsidio por terrenos en el barrio Cabo Caribe.
