Siembras en Vega Baja (1768-1847)

Las Provincias Geomorfológicas del Carso Norteño y del Llano Costanero del Norte.

Aunque para el año bajo consideración, prevalecía la divisoria establecida desde el año de 1768 entre los partidos de La Vega y Manatí, la región inmediatamente hacia el occidente de la misma era disputada como perteneciente al creciente partido de la Vega Baja del Naranjal. De hecho, los habitantes de los barrios de Yeguada, Algarrobo y Pugnado formaban parte de las imposiciones contributivas y de la riqueza territorial del mismo. Los barrios de Almirante del Norte, Almirante del Sur, Río Morovis y Pugnado se ubicaban en los terrenos más elevados del carso. Mientras que los barrios de Yeguada, Sibuco, Cabo Caribe y Cerrito, Algarrobo, Ceiba y Sur de Cibuco se ubicaban en los terrenos más bajos del llano costanero.

CULTIGENOS

     De un total de 250 cuerdas dedicadas a la siembra de farináceos, 90.5 cuerdas (36.2 %) se ubicaban en los terrenos elevados del Carso y 159.5 cuerdas (63.8 %) en los terrenos bajos de los llanos. Entre los farináceos, el más importante era el plátano. Del cual se sembraban 49 cuerdas (24.25%) en el Carso Norteño y 153 cuerdas (75.74%) en los Llanos Costaneros.[1] El próximo cultígeno de importancia era la batata. De este tubérculo se sembraban 37.25 cuerdas (85.14%) en el Carso Norteño y apenas 6.5 (14.85%) cuerdas en el Llano Costanero. Los restantes dos cultivos de yuca de cazabe y ñames se limitaban a los terrenos elevados del carso. El cultivo de la yuca de cazabe se limitaba a las 3 cuerdas, mientras que el cultivo de ñames se limitaba a 1.25 cuerdas.[2]

     Para el mismo año se mantenían 37.25 cuerdas sembradas de hortalizas.  De estas, 24.5 cuerdas (65.77 %) se ubicaban en los terrenos elevados del Carso y 11.75 cuerdas (31.54 %) en los terrenos bajos de los llanos. La siembra tanto del maíz (7 cuerdas en el llano – 77.77%) (2 cuerdas en el Carso – 22.22%) como del arroz[3] (4.5 cuerdas en el llano – 90%) (0.5 cuerda en el Carso – 10%) era mayor en los llanos. Sin embargo, la siembra de habichuelas (8 cuerdas) se limitaba al Carso y la de tabaco (14 cuerdas en el Carso – 91.80%) (1.25 cuerdas en el llano – 8.19%) era mayor en el Carso.

     Aunque las estadísticas sobre la producción de frutales están disponibles usando el palo y el pie como unidades, se podría calcular la misma mediante la conversión de estas unidades en cuerdas. Sin embargo, es tan reducida la data que resultaría en un ejercicio de poca utilidad ya que no refleja una siembra planificada de los mismos. La producción de frutales por palos está representada por un total de 48 palos. De estos, 28 palos (58.33 %) están localizados en los terrenos elevados del Carso; y 10 palos (20.83 %) en los terrenos bajos del llano. Aunque la cantidad de palmas de coco es mayor en el carso (12), la diferencia es insignificante (10) en comparación con las palmas sembradas en los llanos. Sin embargo, tanto los palos de naranjas[4] (5) como los de aguacates[5] (11) se encontraban en su totalidad en el Carso.

     Entre los arbustos de café y algodón encontramos que había 6675 pies[6] en cultivo. Ambos cultígenos los encontramos en los terrenos elevados del Carso. De café se sembraron 5975 pies (89.51 %); y de algodón[7] 400 pies (5.99 %). Tal vez, uno de los cultígenos principales era la caña de azúcar. En ese momento había 370 cuerdas bajo cultivo en los terrenos bajos de los llanos.

     De un total de 286.25 cuerdas sembradas de farináceos y hortalizas, 115 cuerdas correspondían al Carso y 171.25 cuerdas a los llanos. La cantidad de cuerdas sembradas en el llano corresponden a 159.5 cuerdas sembradas de farináceos y 11.75 cuerdas de hortalizas; 153 cuerdas corresponden a plátanos y 6.5 cuerdas a batatas. La significante cantidad de cuerdas sembradas de plátanos y en menor cantidad de batatas parecen corresponder a la alimentación de las dotaciones de esclavos.[8] En este caso, los plátanos y las batatas sembradas en los llanos no admiten comparación con las sembradas en el carso, ya que conformaba un cultígeno de plantación mientras que los sembrados en el carso conforman un cultígeno de subsistencia. Partiendo de dicha particularidad, encontramos que los terrenos del carso representan el área productora principal de los productos de la canasta básica de la población.

SECTOR AGROPECUARIO

     El ganado de carne consistía de vacas, ovejas, cabras y cerdos con sus respectivas crías. En el caso de las vacas éstas se criaban para producir leche[9] mientras que de los terneros se seleccionaban algunos para la producción de carne. Aunque se criaban ovejas nos parece que eran para ser esquirladas ya que su consumo no formaba parte de la gastronomía local.[10] Tal no era el caso de las cabras que se criaban para comer pero se consumía también su leche. Sin embargo, la crianza de cerdos era exclusivamente para el consumo de su carne. Pese al hecho de que descartamos la posibilidad de que las ovejas y las vacas se criaran para ser consumidas, estamos incluyéndolas como parte del ganado de carne.

     Para el año de 1838, el llano costanero era el productor principal de ganado de carne. Encontramos que el 74.47 % (248 de 333) del ganado de carne se producía en el llano mientras el 24.02 % (80 de 333) se producía en el carso. De hecho, entre los principales criadores de vacas (90 de 177) y de terneros (41 de 97) estaban los agricultores del barrio Cabo Caribe y Cerritos.[11]

Ganado de carga y transporte.

     Por otro lado, el ganado de carga y transporte consistía de caballos, yeguas, burros y mulas con sus crías. Aunque para el 1838, el pueblo de Vega Baja tenía comunicación con otros pueblos a través del Camino Real, a cuyos márgenes se desarrolló el pueblo, y de los caminos de Morovis, del pueblo a la costa y de la costa a la Capital, no existían otros caminos de la misma categoría que comunicaran los barrios con el centro urbano. El movimiento de personas y de mercancías se basaba casi exclusivamente en el uso de ganado de carga y transporte a través de caminos vecinales o veredas. Aunque las distintas especies de equinos que se criaban eran usadas indistintamente para cabalgar o llevar cargas, el uso de caballos o yeguas en cabalgatas formaban parte tradicional de los juegos de la comunidad.[12] La transportación de mercancías se llevaba a cabo mediante el uso de banastas de bejuco conformando el binomio equino-banasta y otros aparejos. (Indicador económico – actividades comerciales)    

     Los agricultores de los llanos costaneros eran los productores principales de ganado de carga y transporte. De hecho, en el llano costanero se producía el 61.53 % (80) del ganado mientras que en el carso se producía el 36.92 % (48). Pese a que los agricultores del barrio Cabo Caribe eran los productores principales de caballos (25 de 50), la producción principal de yeguas (24 de 59) la encontramos en el barrio Pugnao y Algarrobo. Sin embargo, la producción de potros no muestra una diferencia significativa entre los barrios Cabo Caribe y Cerritos (10 de 20); y Pugnao y Algarrobo (9 de 20).

     Aunque para el año de 1838 se registra la existencia de un solo burro en Vega Baja valorado en 28 ps.,[13] la cantidad de burros durante los años de 1839 (3), 1840 (1), 1841(1), 1842 (1) no fue significativa. La situación para las mulas y muletos fue muy parecida; en 1838, no se registra ninguno en Vega Baja. Sin embargo, encontramos en 1839, 18 mulas y 6 muletos. Al siguiente año de 1840, solamente se registran 2 muletos. En 1846, se registran6 mulas.

Ganado de faena.

     El ganado de faena consistía únicamente de bueyes. Ya este aspecto fue discutido parcialmente desde el punto de vista tecno-agrario. Habíamos observado que la distribución geográfica del uso de bueyes para arar en el año de 1838, corresponde en un 62.68% (215 de 343) a estancias agrícolas localizadas en la Provincia del Carso Norteño; mientras que el restante 34.98% (120 de 343) corresponde a una sola estancialocalizada en la Provincia del Llano Costanero del Norte.

     Pese al hecho de que encontramos mayor cantidad de bueyes en el carso, en el barrio Cabo Caribe y Cerritos, localizado en el llano, encontramos a Don Ramón Soler y Roig, quien era el dueño principal de bueyes en todo Vega Baja para ese año.[14]

Aves de corral.

Las aves de corral consistían de gallinas, pollos, pavos y la producción de huevos. En este caso la distribución geográfica de los productores de aves de corral para el mismo año corresponde en un 81.77 % (525 de 642) a estancias agrícolas localizadas en el carso y a un 14.17 % (91 de 642) a estancias localizadas en el llano. La producción de huevos mantiene la misma distribución que las aves. En el carso se produjo el 90.56 % (3072 huevos) y en el llano 5.96 % (192 huevos.) En todo Vega Baja apenas habían 19 pavos (2.95 %).

Estructura de precios: 1828 – 1846.

     Consideramos que tanto la producción de ganado de carga y acarreo; y de faena, como la estructura de precios son indicadores del desarrollo económico en el partido para dicho periodo. A base de las planillas conocidas como “Antecedentes de amillaramiento y Censos”[15], conocemos las fluctuaciones de precios en los renglones de hortalizas, farináceos, frutos menores, cultígenos de plantación, sector agropecuario y avícola.

Entre las medidas usadas para las estadísticas agrarias en los documentos consultados para los años comprendidos entre el 1828 y el 1846, encontramos la fanega, el quintal, la carga, el cuartillo y el ciento.  Específicamente el cuartillo era una medida de volumen usada para la cuantificación del melao y del rom.

MEDIDAS PARA PRODUCTOS AGRÍCOLAS
FANEGASQUINTALESCARGASCUARTILLOSCIENTOS
MaizArrozPlátanosMelaoCocos
YucaRomNaranjas
BatatasAguacates
Ñames
Habichuelas
Caña de Azúcar
Café
Algodón
Tabaco

El declive de la agricultura: 1840 – 1847.

Indicios de una recesión.

La prolongada sequía que afectó también a los agricultores vegabajeños, parece haber sumido la economía local en un periodo recesionario.Aunque no tenemos estadísticas trimestrales sobre el Producto Interno Bruto (PIB), observamos una baja en la producción de cultígenos comerciales (Caña de azúcar con sus derivados [Melao y rom[16]]; café; tabaco; y algodón) combinado con una tendencia a la disminución de precios. En el caso del cuartillo de melao se observa una tendencia al aumento en el precio. Lo mismo parece responder a la disminución en la producción y a la tendencia alcista en la producción del rom.

Tensiones sociales.

Aunque no hemos encontrado ni una sola mención a la sequía que para el mismo periodo se registra tanto en el litoral norteño como en el sureño,[17] el aumento en las cuerdas de terreno dedicadas a la siembra de caña de azúcar y la disminución en la producción azucarera, podría ser explicado como resultado de una prolongada sequía que disminuyó el rendimiento de la plantación. La necesidad de los productores de azúcar de obtener la misma producción en quintales los obligó a aumentar el cuerdaje de siembra. Lo mismo requirió a su vez de un aumento en las horas-hombres dedicadas a la expansión de los cultivos. La totalidad de las fugas y levantamientos de los esclavos se registran durante dicho periodo. De hecho, ya vimos que entre los agravantes considerados durante los distintos “juicios orales” celebrados contra los esclavos participantes en fugas y en el levantamiento, se encontraban el exceso de trabajo que se les estaba requiriendo a los querellantes.

     La falta de liquidez monetaria en la población empujó a los consumidores a recurrir a su endeudamiento con los comerciantes tanto locales como de pueblos vecinos. La morosidad que se observa en el pago a los acreedores durante este periodo, se dilucidaba mediante acciones legales también ventiladas en “juicios orales” donde representados por sus “hombres buenos” se llegaba a distintos acuerdos para resarcir las deudas.


[1] El cultivo de plátanos está estrechamente relacionado con la alimentación de los esclavos.

[2]Nos parece que la ínfima cantidad de cuerdas sembradas de ñames podría responder tanto al hecho de que se trata de una enredadera trepadora como al hecho de que el tubérculo se recolectara en estado silvestre.

[3] Arroz secano.

[4] Se siembran a cada 7 a 8 metros cuadrados. La cuerda tiene 3930.39 metros cuadrados.

[5] Se siembran a cada 8 a 12 metros cuadrados.

[6] 1 pie cuadrado equivale a .092903 metros.

[7] El Sr. León Batista del barrio Almirante Sur era el único que sembraba algodón en Vega Baja.

[8] Para 1838 hemos podido identificar a algunos de los hacendados del llano productores de plátanos: Don Ramón Soler Roig (112 cuerdas de plátanos en el barrio Cabo Caribe); Don Francisco Náter (10 cuerdas de plátanos en el barrio Cabo Caribe.) Una segunda finca de Don Ramón Soler Roig (15 cuerdas en el barrio Cabo Caribe.); Don Antonio Cayol (11 cuerdas en el barrio Seyba, Marismas y Cibuco.); Don Miguel del Toro (1.5 cuerdas en el barrio Pueblo.); y Don Antonio Dávila 2º  (3 cuerdas en el barrio Seyba, Marismas y Cibuco.) (Total: 152.5).

[9]Abbad y Lasierra menciona la cacería de vacas montaraces para el consumo. Abbad y Lasierra, Fray Agustín Iñigo. Ob. Cit. Página 186.

[10] Idem. Página 192.

[11] Productores de vacas y terneros en el Barrio Cabo Caribe en 1838 – Vacas. Don Ramón Soler: 45; Don Francisco Náter: 36; Don Ramón Navas: 8. Terneros. Don Ramón Soler: 19; Don Francisco Náter: 16; Don Ramón Navas: 5.

[12] Abbad y Lasierra, Fray Agustín Iñigo. Ob. Cit. Página 190.

[13] Aunque en los “Antecedentes de amillaramiento y Censos” correspondiente al año de 1838, se registra la existencia por primera vez de un burro en Vega Baja y su precio, no hemos podido identificar al dueño del mismo.

[14] Los 120 bueyes registrados en el barrio Cabo Caribe y Cerritos eran de su propiedad.

[15] Corresponden a los años de 1828, 1833, 1838, 1839, 1840, 1841, 1842 y 1846.

[16] El aumento en la producción de rom parece responder a las reservas de melao correspondientes a los años inmediatamente previos.

[17]Picó Fernando. Ob. Cit. Páginas 179-196.

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