
Como parte del proceso de reestructuración política de la colonia, en 1802 se puso en vigencia la división de la Isla de Puerto Rico en Distritos según había sido aprobada mediante la Real Cédula del 20 de enero de 1778, bajo la gobernación de Don Miguel de Muesas. La misma quedó dividida en cinco (5) partidos a saber: San Juan, San Germán, Coamo, Aguada y Arecibo.
Pocos años después, mediante la Real Cédula del 10 de agosto de 1815, bajo la incumbencia del Gobernador Salvador Meléndez Bruna,se llevó a cabo una nueva división. Esta vez se establecieron seis (6) distritos donde, excluyendo San Juan, surgen como nuevos los distritos de Bayamón y Humacao. Dicha nueva división entró en vigencia el 2 de enero de 1816.
Como parte de dicha Real Cédula se establecen nuevas Subdelegaciones de Marina. En el Artículo 10º de la misma se establece que “El subdelegado del Partido de la Capital, excluso su territorio, fijará la residencia en Bayamón, y comprende este pueblo y los Cangrejos, Loíza, Luquillo, Guaynabo, Rio Piedras, Toa Baja, Toa Alta, Corozal, Vega Alta y Vega Baja.” En ese momento el subdelegado de Bayamón era Don Emigdio Andino.
A partir de ese momento el pueblo de Vega Baja conformaría parte de la subdelegación de la Capital.Cuando se aumenta la cantidad de partidos como parte de la divisoria ordenada mediante la Real Orden del 26 de junio de 1832, el municipio de Vega Baja nuevamente pasa a formar parte de los municipios integrantes del Partido de la Capital. Ya, desde la aprobación de la Real Cédula del 22 de junio de 1831, Vega Baja estaba adscrito al Distrito Judicial de San Juan, junto a los municipios de Vega Alta, Corozal, Toa Baja, Toa Alta, Naranjito, Bayamón, Guaynabo, Rio Piedras, Cangrejos, Trujillo Alto, Trujillo Bajo, Loiza y Luquillo.
Cuando se inicia el proceso de reestructuración del territorio vegabajeño, la división de la isla en distritos consistía de los municipios cabeceras de la Capital, Arecibo, Aguadilla, Mayagüez, Ponce, Guayama y Humacao. El 22 de diciembre de 1846, el teniente Don José de los Reyes Izquierdo, Comandante del Cuartel de Vega Baja, recibe instrucciones del Comandante del Primer Departamento de Puerto Rico Don Tulio O’Neill, a efectos de iniciar el trazado de la divisoria entre los municipios de Vega Baja y Manatí a base de los puntos marcados en el expediente sobre la erección de la Parroquia de Vega Baja.
Además se le instruía a Izquierdo que iniciara el trabajo con el agrimensor Don Félix Napoleón Desjardins y que citara “…las comisiones de ambos pueblos para presenciar la operación que practicará V. bajo las formalidades del derecho dándome cuenta con el resultado…”
Juntas de Visitas y las comisiones de los tres municipios.
Para poder dar cumplimiento a las instrucciones recibidas por el Comandante de Cuartel y Teniente Don José de los Reyes Izquierdo de dar inicio a la delimitación del territorio, éste designa como Testigos de Asistencia a Don Juan Francisco Collazo y a Don José Miguel Torres . Ese mismo día le informa de su designación como agrimensor a Don Félix Napoleón Desjardins y que se proponían dar inicio al trabajo el 11 de enero de 1847. Además, les informó la situación a losTenientes á Guerra Don Pedro Prado Aragón y Don Francisco Casellas Ferrer quienes convocaron sus respectivas Juntas de Visita para seleccionar los actuarios de la comisión que tenía que organizarse para llevar a cabo el trabajo. Izquierdo también se comunicó con las autoridades municipales de Morovis para que procedieran a designar sus respectivos actuarios. Además de solicitarle a Prado el nombramiento de los comisionados, le solicita cuatro bagajes y cinco peones con las herramientas necesarias para dicho trabajo.
La Junta de Visita de Vega Baja estaba integrada solamente por el Teniente á Guerra , el Comandante de Cuartel, el Párroco y dos (2) “vecinos de los de más arraigo y antigüedad”. Llama la atención el hecho de que no formó parte de la misma el Sargento Mayor y que pese al hecho de que se podían designar hasta seis (6) vecinos, solamente designaron dos (2). Para esa fecha el municipio no contaba con Subdelegado de Marina ni un Administrador o Receptor de Real Hacienda. Los únicos vecinos designados fueron Don Ramón Vega y Don Agustín Otero . Aunque se menciona que las Juntas de Visita de los municipios de Morovis y Manatí se habían reunido para atender el asunto, con la excepción de sus respectivos Tenientes á Guera no se menciona a ningún otro integrante.
¿Quiénes eran los actuarios de las Comisiones de Morovis y Manatí?
Comisión de Morovis.
La comisión moroveña estaba integrada por el Teniente á Guerra Don Lucas Colón de Rivera y los vocales Don Desiderio de Rivera y Don Casimiro Sitja . Al momento de finalizar la mensura Colón de Rivera había sido sustituido por Don José María de Rivera . La realidad es que los actuarios de Morovis poco o nada tuvieron que ver con el proyecto que no fuera acordar con las restantes comisiones que la ubicación del linde entre Vega Baja, Morovis y Manatí era la correcta. Ya que la guardarraya entre Morovis y los restantes municipios había sido establecida muchos años antes.
Comisión de Manatí.
Los actuarios manatieños aparentaban tener conflictos de intereses en el proyecto de demarcación territorial. La comisión estaba integrada por el Teniente á Guerra Don Francisco Casellas Ferrer y por los vocales Don Agustín Collazo y Don Francisco Santana de Navedo. Casellas Ferrer formaba parte junto a su hermano Bonocio de la casa comercial Casellas Hermanos con base en el municipio de Morovis. Estos procedían de Blanes, Gerona, Cataluña y se habían establecido en Puerto Rico previo al año de 1830. Su sexto hermano Ventura establece su residencia en la isla junto a sus restantes cinco hermanos en 1850. Desde el 7 de septiembre de 1842 hasta el 14 de octubre de 1847, encontramos unas 9 acciones de cobro de la firma comercial Casellas Hermanos contra acreedores vegabajeños.
El vocal Don Agustín Collazo estaba casado con Doña María Concepción de Jesús. Su hija Francisca se casó el 31 de julio de 1847 en Manatí con el gallego Don Antonio Maceira Cabeza. Para el año de 1887, éste tenía una casa en Tierras Nuevas Saliente y otra en Yeguada. Su propiedad estaba localizada cerca de la propiedad de Don Bonocio Casellas Ferrer. El segundo vocal, Don Francisco Santana de Navedo, pertenecía a un antiguo entronque familiar que se encontraba disperso tanto en Manatí como en Vega Baja. Estuvo casado con Doña Rita Muñoz Galiano. Su abuelo materno, Don Joaquín de Navedo Tapia había sido Teniente á Guerra de Manatí entre los años de 1759 y 1763, cuando todavía no se había escindido el territorio de La Vega. Ante su condición de salud, la Tenencia á Guerra de Manatí fue ocupada por Don Rafael Ramírez de Arellano.
¿Qué sabemos de los actuarios de la Comisión de Vega Baja?
El proceso de estructuración del territorio dependió del proceso paralelo de la estructuración del poder público. Para garantizar que se cumplimentara la estructuración del territorio, el proceso se puso en manos de los “hombres armados”. La Gobernación y Capitanía General le da instrucciones al Comandante del Primer Distrito para iniciar el proceso. Este a su vez le imparte instrucciones al Comandante de Cuartel el Teniente José de los Reyes Izquierdo, quien dirigirá todo el proceso subordinando a las Tenencias á Guerra de los municipios que iban a compartir la colindancia.
Sabemos muy poco sobre este “hombre armado”. Como Comandante de Cuartel residía en el mismo pueblo. Para el año de 1844 aparece pagando 2 ps. 4 rs. 16 mrs. de contribuciones. Como prerrogativa de su cargo, nombra como “Testigos de Asistencia” a Don Juan Francisco Collazo y a Don José Miguel de Torres. Ambos actuarios eran grandes terratenientes cuyas propiedades estaban localizadas en los barrios rayanos de Yeguada y Pugnao. Después del nombramiento de Don Juan Francisco Collazo como actuario éste es nombrado Teniente á Guerra para el periodo de 1848 – 1850.
En 1852 aparece pagando 1 ps. 4 rs 17 mrs. de contribuciones por 1 caballería de tierras en el barrio Yeguada. Ese mismo año Don José Miguel de Torres paga 6 ps. 2 rs. 6 mrs. por 4 caballerías 1 cda. de tierra en el barrio Pugnao. No sabemos si las propiedades fueron adquiridas después del deslinde.
Cuando Don José Miguel de Torres renuncia a su cargo, Izquierdo nombra a Don José Ramón Martínez. Para el 1840 éste formaba parte de la Primera Compañía de Urbanos como soldado. El mismo se relaciona como “Hombre Bueno” de Don Tomás Landrón de Rivera durante un juicio verbal o conciliatorio celebrado el 14 de julio de 1847.
Entre los vocales nombrados por la Junta de Visita encontramos a Don Tomás Landrón de Rivera y a Don Pablo Soliveras Domenech. Don Tomás Landrón de Rivera era dueño de 34 ¾ cds. en el barrio Ceiba por las cuales pagaba 2 rs. 6 mrs. de contribuciones para el año de 1852. Mediante matrimonio con Doña Juana Francisca López Martínez se había unido a la familia de uno de los más grandes terratenientes del municipio; Don Jacinto López Martínez, dueño de las Haciendas San Vicente y La Ceiba.
El catalán Don Pablo Soliveras Domenech fue uno de los principales comerciantes del pueblo para el año de 1844, cuando pagó 60 ps. 4 rs. 16 mrs. de contribuciones por una “tienda mixta”. Además incursionó en la agricultura arrendando en 1855 la Hacienda Encarnación de Don Pedro Prado Aragón por 8,000 ps. anuales. Este además se desempeñó como Teniente á Guerra de Vega Baja entre los años de 1839-1840.
El agrimensor francés Don Félix Napoleón Desjardins poseía 100 cds. de terreno en el barrio Almirante Sur por las cuales sus herederos pagan 6 rs. 9 mrs. en 1852. El nombramiento de éste como agrimensor del proyecto había sido recomendado por Don Tulio O’Neill.
