
Por Thomas Jimmy Rosario Martínez
En una actividad reciente de líderes del Partido Popular en Puerto Rico, el alcalde de Vega Baja fue consultado por un emisario del presidente de ese partido, alcalde de otro pueblo, para unificar a los líderes que pugnaron por la nominación alcalditicia en las pasadas primarias. Marcos Cruz Molina no demostró interés en esa iniciativa. No ha dicho lo que piensa después de haber ganado las mismas y no quiere decir nada ahora. Eso, contrario al libro de la política correcta, convierte a Marcos Cruz Molina en una persona de pensamiento cerrado, que requiere lealtad absoluta, que no confía en la otredad y que cree que con el respaldo histórico que ha tenido, ya tiene ganadas las elecciones de noviembre.
Puede que gane, pero no es una manera de sumar adeptos ni de manejar una conducta política. De hecho, algunos de los acólitos de la otra candidata hacen una campaña para el voto por nominación directa o write in sin el endoso oficial de ella, lo que aunque en el supuesto de que no sea una cantidad significativa, el candidato que no quiera más de lo que tiene, está abocado a mermar su propio respaldo. Y no crean que Marcos Cruz ha tenido un crecimiento exponencial cada cuatrienio de parte de los electores vegabajeños que le asegure un futuro absoluto, porque en general lo que se puede leer de las redes cibernéticas es que mucha gente se queja de su falta de compromiso y eficiencia. Y aunque él combata con publicidad conveniente, esa es una verdad inconveniente que tiene que confrontar, si quiere prevalecer. Es por eso que podemos clasificar a Marcos Cruz Molina como un candidato inamovible.
En el Partido Nuevo Progresista había algunas voces de protesta contra la candidata elegida en las primarias. Pero Evelyn Meléndez Marrero ha estado ganando terreno entre los novoprogresistas del corazón del rollo que no la apoyaron entoces, pero que con el paso del tiempo han venido regresando a la casa grande municipal de ese partido. Ella personalmente está a la captura de ese regreso de electores a su partido municipal que ya están endosándole. Evelyn Meléndez Marrero es pues una candidata que se está moviendo inteligentemente entre los suyos y con el resto de los vegabajeños. En ese sentido, por su apertura y el no mantener posturas negativas contra quienes no le apoyaron originalmente, está haciendo mejor política que el alcalde entre su grupo y su experiencia como legisladora municipal le permite una visión amplia de las necesidades de este pueblo como candidata.
En el Movimiento Victoria Ciudadana se movió infructuosamente para capturar los votos del Partido Independentista Puertorriqueño a nivel local mediante una alianza que no se confirmó. Conozco las razones de esa negativa, pero no son importantes para este escrito. Ha probado ser un candidato agresivo, organizado y poniéndole fundamentos a cada salida pública que ha tenido. Su experiencia como legislador municipal le ha sido beneficioso. No es inamovible por definición porque es la primera experiencia de un candidato a alcalde por ese partido y no tiene que ir al rescate de los suyos que no le hubieren apoyado, porque ese registro ni circunstancia existe. Eso si, ha ido tras los disidentes que apoyaron a la candidata popular y a los descontentos del PNP, pero no se conocen nombres públicos de esa misión. Lo que estamos seguros es de que es inquieto y luchador.
En el Partido Independentista Puertorriqueño hubo una insurrección contra la alianza que propició la cúpula estatal para consolidar el cargo de alcalde. Los valientes vegabajeños defendieron la «república» de Vega Baja. Ese triunfo de Rolando Rivera Garratón y los independentistas vegabajeños dice mucho sobre su espíritu de lucha bajo el ideal que defienden. No sabemos mucho de las actividades que han desarrollado o piensan tener, pero descontamos que haya migración de los fieles de ese partido a otras candidaturas locales, salvo las usuales que siempre se dan. Es el único partido sin edificio para su comité local. Los independentistas como tienen un partido minoritario, no están realizando grandes estrategias para la captura de votos, pues los que pertenecen allí, ellos saben quiénes son. Por lo tanto, son inamovibles, pero defienden muy bien lo suyo y estoy seguro que agradecerían cualquier voto que se les brinde, de electores de cualquier partido.
Proyecto Dignidad tiene a un ministro cristiano dinámico como candidato a alcalde, Salvador García. Ese partido tiene sus seguidores y sus actividades, pero trabajan sigilosamente, con mucho cuidado por quienes se acercan para participar y votar con ellos. Pronto tendremos noticias de sus actividades. Por lo menos sabemos que están hincando rodillas para lograr el favor de los vegabajeños. No sabemos, por lo anterior, si son movibles o inamovibles.
A nuestro entender, la contienda, a base de resultados y circunstancias históricas, está actualmente entre los candidatos de los partidos principales. El alcalde sigue haciendo inventos de percepción para atraer votos mientras que el trabajo de la candidata penepé va por otro giro, el de la consolidación de su partido y ganar adeptos de otras fuentes para entrar fuerte a la contienda final.
