
Una comedia de errores parece haber cometido el alcalde Marcos Cruz Molina en la denominación de sus actos públicos, queriendo impresionar como si fueran iniciativas originales las obras que anuncia en los últimos días de la campaña política.
Hay quien dice que está paralizado y temeroso, que no se ha podido recuperar de la pérdida de votos desde la primaria contra Madeline Pichardo Riestra y los cantazos que está recibiendo de Bad Bunny, Edwin (Win) Marrero y el éxito que está logrando Evelyn Meléndez Marrero en la reorganización del Partido Nuevo Progresista. Eso no lo sabemos pero dice que está tan ensimismado, que le molesta hasta encontrarse con sus rivales y tener que verlos. Dice un sicólogo consultado, que la prepotencia hace ese daño.

Lo que si sabemos es el uso de la frase «primera piedra» para promover esas actividades de restauración de obras de carácter deportivo. No hay paralelo en los errores que ha cometido en el renglón del deporte, lo que ya es motivo de chacota continua entre los ciudadanos, aun los que lo respaldan, desde su famosa frase justificadora de que no se necesita un parque para ser buen pelotero.
Como que no hay conexión entre lo que piensa su cerebro y lo que hacen sus manos. Tasl parece que está pensando con sus manos, practicando la teoría de que todo en el cuerpo es inteligente, pero el efecto es que sus piernas parecen que son las que piensan, con tanta metida de pata.
Sus ayudantes no lo ayudan (perdonen la redundancia) porque andan con otros intereses debido a que él, con su continuo mal humor y tirantez, los aleja y solo responden cuando él los llama. Dicen que no consulta, que todo lo trae diseñado y planeado, por lo que le ninguno es responsable de la virtual producción avícola continua en su administración.
En lugar de la «primera piedra», tiraron arena o tierra en el lugar. Y acá entre nos, no lo hicieron donde está y se va a restaurar la pista, sino a un lado de ella, así que técnicamente, nunca se ha colocado la primera piedra ni la primera tierra. Quizás regresen a salvar ese otro error.

Finalmente también cambiaron el rótulo. Se olvidaron de reclamar el superlativo de la primogenidad, mejor dicho, lo sustituyeron de acuerdo a la realidad presente e histórica y anunciaron que solo es una reconstrucción y no lo que falsamente habían anunciando como algo nuevo. A lo mejor piensa que tampoco la pista de atletismo no la necesita nadie y por eso se ha tardado tanto en rehabilitarla y lo dejó para última hora.
Es evidente que la gallina turuleca puso otro huevo más.
