
Por Thomas Jimmy Rosario Martínez
Madeline Pichardo Riestra trabajó en su campaña lo que tenía que hacer y por el tiempo que lo tenía que hacer. Está completamente satisfecha porque a pesar de que fue vilmente atacada por las huestes de Marcos Cruz Molina tanto en el aspecto material como en el moral, no hay visos de que ese enfrentamiento le haya afectado permanentemente. Ella, que ha estado en el servicio público antes, aspiraba por vocación a dirigir las operaciones del Gobierno Municipal de Vega Baja y aun siente el deseo de retornar a trabajar por los suyos en alguna capacidad personal.
En su mente no ha estado intervenir en la campaña por nominación directa (Write In) que se ha creado por sus acólitos y seguidores, por respeto a la voluntad electoral individual. En el momento, ha vuelto a su trabajo de abogada de familia, está esperando la llegada de su primera nieta y disfrutando en compañía de sus hijos y su esposo, familia extendida y amigos. Y no se ha ido a vivir fuera de Puerto Rico, como anticipaban maliciosamente los comefuego de Marcos Cruz.
Ha sido acercada por varios líderes estatales porque entienden que es una promesa para el futuro desde cualquier posición, pero aun el alcalde mantiene la distancia y posiblemente la pérdida de votos que significó en la pasada primaria los que otros partidos interesan capturar para vencer al repostulado.
¿Será Madeline Pichardo Riestra un factor de influencia en estas elecciones? Nadie lo sabe, pero es dificil que la mayor parte de los desafectos de Marcos Cruz que emigraron del apoyo obligado al único candidato de los últimos tres cuatrienios tengan conformidad con sus ejecutorias y regresen cuando decidieron optar por darle el voto a otra alternativa, que el alcalde castigó con su brazo oficial despidiéndoles de su trabajo en el municipio y más, cuando el alcalde no ha hecho nada por atraer a los disidentes. Así que aun cuando aparenta haber mayoría popular, como la hubo durante la mayor parte de la historia, con Write In o sin él, los electores pueden pensar que es el momento del cambio.
Mientras tanto, desde su torre de observación virtual generalmente localizada en la Playa de Puerto Nuevo, que es su lugar favorito, disfruta sus vacaciones políticas, entre arena, guijarros, sol y mar y tal vez, con esa mente clara y sin rencor alguno, quiera explorar sus posibilidades para el futuro. No la perdamos de vista.
