
Por Thomas Jimmy Rosario Martínez
Publicado en Diario Vegabajeño de Puerto Rico, 6/17/2024, incluído como Capítulo 2. El alma de los vegabajeños, en el libro inédito «Ser vegabajeño es un sentimiento» del mismo autor.
Para llegar a un alma tan particular como la que le tenemos los vegabajeños, debemos referirnos a los que nos precedieron en sus estudios y percepción. Y aunque algunos poetas mencionan el alma colectiva de los vegabajeños, especialmente en la poesía me parece que Jose Luis Martín Montes es quien mejor la entendió y la explicó por sus estudios y su práctica como místico. Y tal parece, según me han dicho, que este vegabajeño era tan reconocido por su sabiduría, que realizó trabajos relacionados con los documentos históricos encontrados en el Mar Muerto. Fue también Maestro en la Orden Rosacruz AMORC, conferencista y educador.
Tuve la gran oportunidad de compartir con él en sus últimos años de esta vida. Nos conocimos en la Logia de Arecibo de esa organización y luego en San Juan tuvimos varios encuentros. El organizaba actividades, obras de teatro y contrario a la impresión que uno se da de personas cultas que a la vez son poco comunicativas, el compueblano era muy accesible, y muy conocedor de todo.
En su libro, La Ley del Karma, el cual es un referente activo de la Orden Rosacruz AMORC (cuyas siglas significan «Antigua y Mistica Orden Rosa Cruz», de la Gran Logia Hispana, es descrito el karma de la siguiente manera:
«Karma es un vocablo de origen Sánscrito cuyo significado literalmente es «acción». En el hemisferio accidental el término Karma es usado como sinónimo de una de las Leyes Universales relacionadas precisamente con el significado original de acción:”La Ley de Causa y Efecto”. Otras acepciones comunes son causalidad, mecanismo de retribución, y acción y reacción. Para los estudiosos trata de una Ley general, infalible y eterna que opera en el plano físico y a la cual el ser humano está sujeto en su existencia independientemente de que la acepte o la rechace. La ley de Karma encaja con más precisión que cualquiera otra en las doctrinas filosóficas que apoyan una verdadera justicia para quienes causalmente dan lugar a reacciones o efectos que por su propia naturaleza deben ser esencialmente retribuidos o compensados».
El autor trata brevemente el tema del alma colectiva. Por esa y otras fuentes, como el Romancero del Cibuco escrito por él, sus conversaciones sobre Vega Baja y otras instancias bajo su seudónimo Ramal Yunkel, interpreto que Vega Baja tiene un alma colectiva que le ha sido efectiva o negativa en su historia.
Nos toca en todos los aspectos donde el vegabajeñísmo está presente: comercio, industria, política, deportes, naturaleza, etc. El resultado al fin a veces sorprendente pues nos marca nuestro pasado como la consecuencia de lo que hacemos.
El que piensa que esto es posible, no hay que explicar mucho. Para el que no cree, pensará que es casualidad, pero la vida no transcurre sin sentido. A veces, hay que buscarle el significado o sentido a la vida, como escribió el austriaco sobreviviente del holocausto Victor Frankel y como siempre estaba en esa búsqueda, el buen vegabajeño Jose Luis Martin Montes.

