Rumores sobre un objeto histórico desaparecido

Por Thomas Jimmy Rosario Martínez

El vegabajeño Lino Padrón Rivera fue uno de los miembros de la Convención Constituyente que creó la Constitución del Estado Libre Asociado de Puerto Rico. No sólo fue el participante más activo de nuestro pueblo entre otros dos mas que fueron los pasados alcaldes Ramiro Martínez Sandín y Angel Sandín Martínez, sino que fue uno de los mas destacados en ese evento de principio a fin.

Cuando se redató la versión final de la Constitución, cada uno de los constituyentes la firmaron (creo que hubo una o más excepciones), independientemente de que pensaran que no era lo mejor para Puerto Rico. La firma de Lino Padrón, hecha con la pluma que aparece fotografiada por mi padre es una de las que aparecen en la misma.

La caja donde se guardaba la misma, estaba firmada por algunos de los constitucionalistas más importantes, incluyendo la firma de Luis Muñoz Marín, lo que lo hace un objeto histórico de gran valor.

Antes del fuego que destruyó la casa de Lino Padrón Rivera en la calle Betances de Vega Baja, los delincuentes se habían apropiado de muchos de los objetos que habían en la casa, incluyendo muebles. Estas fueron vendidas principalmente, según nos informan, por personas que tenían vicios de droga, por lo que el valor que le ponían a los objetos hurtados no era comparable al valor de cada pieza y menos al valor histórico inestimable e inalcanzable que tenían. Vega Baja perdió una colección con la que pudo haber hecho una sala o un museo dedicado al gran vegabajeño que fue Lino Padrón Rivera. La administración municipal fue indiferente a las múltiples solicitudes que se hicieron y aun a esta fecha, los remanentes de la casa permanecen en el olvido por su familia y por el pueblo.

La importante pluma que validó con su tinta la Constitución de Puerto Rico desapareció y solo se conserva el retrato que mi padre le hizo junto a fotos de los demás objetos históricos que retrató y que luego publicó en un disco compacto, con la colaboración de Sigfredo (Freddy) Padrón Martínez, hijo del prócer. Ese rescate a tiempo aunque fuera en imágenes nos permite entender la necesidad de actuar a tiempo para conservar los objetos que rodearon la vida y obra de personas importantes como Lino Padrón Rivera, cuyo nombre aparece en la principal escuelas superior de Vega Baja. También nos enseña la importancia de hacer inventarios fotográficos y descriptivos de las persona, objetos y acontecimientos que nunca regresarán y del cual solo quedará el recuerdo, hasta que se extinga.

Según me informó Carlos Ayes antes de su transición, la pluma fue vendida en Manatí. Otros detalles no los conocemos, pero el que la tenga, no podrá ostentarla con orgullo, porque todos sabremos que no fue adquirida de manera legal.

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