Sellos oficiales distintos de Vega Baja en el Siglo XIX

Por Thomas Jimmy Rosario Martínez

El Gobierno Municipal de Vega Baja siempre ha tenido sellos para validar los documentos oficiales que genera. El sello es una prueba más, como actualmente un número de secuencia, una firma autorizada y sellos de rentas internas que evidencien el pago de derechos, entre otros medios de seguridad.

Un documento completado de acuerdo a los reglamentos y finalmente sellado indica su validez para siempre, aunque para algunas situaciones se requiera actualizarlo mediante otro documento también válido. Es lo que constituye en derecho prueba prima facie del asunto que se autentica.

Estos sellos que hemos copiado de documentos oficiales entre 1880 a 1895 fueron utilizados en las actas del Concejo Municipal en distintos folios. Estas se encuentran en el fondo Municipio de Vega Baja en el Archivo Genral de Puerto Rico, a donde acudimos desde 1971 a investigar sobre la historia de Vega Baja. Particularmente pertenecen a las cajas 5 y 6. Antes de la primera mitad del Siglo XIX, no hemos visto sellos oficiales municipales.

Tampoco conocemos el instrumento conque se sellaba; parece ser un sello de goma pues no tiene profundidad en su impresión, pero no estamos seguros. El color de la tinta es una variación del azul. El diseño parece ser un cordero, como el tradicional de nuestro escudo de Puerto Rico, pero de pié, en lugar de estar acostado sobre un libro.

Las palabras varían entre los dos sellos. En uno aparece «Alcaldía Municipal de Vega Baja« y en el otro, «Alcaldía Municipal de La Vega«. Aunque no sabemos el orígen de porqué se le cambia el nombre al municipio oficialmente, así consta en los documentos en Puerto Rico y en España y en este sello. Eso lo verificamos en el Archivo Pares de España. Creemos, aunque no tenemos base histórica confirmada, de que fue una movida hecha en algún momento cuando se le dieron dos reconocimientos a Vega Baja por parte de la corona española que intencionalmente se tachó Vega Baja para retornar al nombre original de la región que fue La Vega.

Eso fue tal vez una venganza de los vegabajeños a los vegalteños por haber conseguido la carta fundacional en 1775, primero que Vega Baja. Luis de la Rosa, el historiador vegabajeño, ha escrito que los vegalteños madrugaron a los vegabajeños en obtener su reconocimiento oficial.

Fray Iñigo Abbad y La Sierra escribió que había una pugna entre los habitantes de la región por localizar el centro del pueblo a fundarse y un acto como el de ser oficialmente adjudicado el nombre original de la Vega como oficial, hubiera reivindicado a los vegabajeños. Eso duró poco tiempo, el pueblo regresó a llamarse Vega Baja, pues cien años más tarde ya era inevitable distinguir a la Vega Alta de la Vega Baja y La Vega de Puerto Rico pasó a ser un nombre de la historia.

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