Todos pueden ser investigadores de la historia vegabajeña

Por Thomas Jimmy Rosario Martínez

Nadie tiene el monopolio de la verdad. La historia vegabajeña es uno de esos campos donde continuamente estamos descubriendo y rectificando. Pero a veces uno se queda solo o hasta mal acompañado con los especuladores de ego mayor, económico o político que le hacen daño al proceso de dotar una verdadera historia colectiva.

El gobierno municipal no lo está haciendo bien. Pero no lo ha estado haciendo bien por años. Es como si tuviera una guerra montada contra todo por prevalecer y ser los cheches de la película. Y teniendo los recursos para montar una falsa historia, como una vez previno Carlos Ayes, siguen contando y celebrando la vieja historia, superada ya por evidencia irrefutable.

Hasta el espacio que abrimos por diez años con la Escuela de la Historia Vegabajeña lo pretendieron tomar, abriendo un curso para sus legisladores municipales y personas allegadas al Partido Popular. Para eso, trajeron al Boricuao para que hablara de Vega Baja.

Determinaron por una selección inexplicable quiénes fueron los periodistas de la historia vegabajeña con el propósito de penetrar en los medios hasta ofreciendo contratos a los honrados en las Fiestas de Pueblo. Desarticularon por hambre al Salón de la Fama del Deporte Vega Baja Melao Melao quitándole funciones a la trálaga y que el alcalde fuera el único presente al momento de la presentación de las tarjas. Llegaron hasta sugerir a las personas que debieron exaltar este año. Y tenían y tienen espías y activistas que se oponen a todo en cada organización histórica y civil vegabajeña para mantener el control desde afuera.

Todo esto lo he señalado por años. El alcalde dice que soy controversial, pero yo creo que los controversiales son ellos, pues en el sano ejercicio de la democracia, el gobierno municipal no debe actuar de esa manera. Esa es una manera de discrímen, de intervención indebida, cuando el gobierno municipal debiera estar para dar la mano amigable y no estar abofeteando a los ciudadanos.

Pero olvidémosnos de ese impedimento, eso no nos motiva, sino algo más grande que es el amor por los vegabajeños. Hoy propongo una nueva manera de investigar la historia. Siempre he creído que cualquier persona con interés puede convertirse en un investigador de la historia. En la Escuela de la Historia Vegabajeña se interesaron hasta personas con deficiencias en su ejecución, algunos con poca escuela o con estudios en otras materias distintas a las humanidades y las ciencias sociales. Y algunos no investigaban pero compartían sus conocimientos de vida, lo que enriquecían nuestras clases, conferencias y tertulias sobre la historia de Vega Baja.

Vamos de nuevo a un nuevo ciclo de investigación histórica de Vega Baja, donde cada cual puede hacer su aportación. Me comprometo a publicar diariamente todo escrito que se haya hecho sobre nuestra historia, reseñas sobre libros, decir dónde está la información disponible y a notificar las nuevas creaciones. Pueden participar estableciendo un diálogo sobre destintos aspectos de las investigaciones individuales o sometiendo preguntas sobre cómo y donde comenzar a hacer sus investigaciones individuales.

Vamos a revisitar nuestra historia vegabajeña, pero en forma colectiva. Declaramos reabierta la Escuela de la Historia Vegabajeña desde la tribuna del Diario Vegabajeño de Puerto Rico. Recordemos que nadie tiene el monopolio de la verdad. Busquémosla entre todos.

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