Tiempo de vals para las mujeres

Por Thomas Jimmy Rosario Martínez

Dos mujeres alcaldesas, candidatas a reelección, fueron las que más votos proporcionales obtuvieron en las pasadas elecciones en Puerto Rico. En Vega Baja, 8 de 16 legisladores municipales electos, hasta el momento, también son mujeres. Al menos habrá una senadora por el distrito de Arecibo, igualando el cuatrenio anterior.

Las mujeres, cuyo número en población y en electores es mayor, debían estar proporcionalmente distribuidas mayoritariamente en más cargos electivos que los hombres. Pero aún hay más ejecutivos en los cargos de mando, especialmente en Vega Baja, donde los populares no quisieron esta vez dos veces, dentro y fuera de su partido, la opción femenina de mejor educación y experiencia que el incumbente. Ellos creen que las posiciones de mujeres tienen que ser secundarias y que no debe haber un primer caballero, sino siempre primeras damas.

Algunos varones también del penepé hicieron lo mismo y por lo que estoy escuchando escondido detrás de las paredes, los que quieren el poder son machos.

¿Quién es más confiable para un cargo público, un hombre o una mujer? La contestación es difícil porque si hablamos de Carmen Yulín, que hubo quien pensara en ella para alcaldesa de Vega Baja antes de decidir ir para San Juan, tendríamos que inclinar el pulgar hacia abajo como en las películas de la Roma antigua. También lo haríamos con un varón como Victor 96, que, por extraña razón, sus apellidos no aparecen en los documentos oficiales públicos en la historia electoral de la Comisión Estatal de Elecciones.

Un vegabajeño como Luis E. Meléndez Cano no se va a repetir. Las ganaba todas, pero ha sido el vegabajeño del siglo XX de mayor conexión con el pueblo, más allá de su partido político. Pero ese también fue rechazado por su partido y los demás electores en las elecciones de 2008, porque llega el momento en que el límite del tiempo y el desgaste alcanza otros derroteros.

El 2 de enero de 2025 juramentará la tercera gobernadora de Puerto Rico (Sila Calderón, Wanda Vázquez y Jennifer González), la Cámara de Representantes ha tenido tres presidentas (María Gómez, Cucusa Hernández y Jennifer González). En Vega Baja, hemos tenido una sola presidenta de la Legislatura Municipal, (Jeanette Miranda), aunque se menciona que en el futuro habrá una renuncia del actual presidente y será elevada a la presidencia la actual vicepresidenta, Ivonne Gaetán.

Dicen que en el Partido Nuevo Progresista destituyeron a la presidenta porque no ganó las elecciones. Como jaurías hambrientas, hay algunos ávidos de poder que quieren posicionarse en las elecciones de 2028. Pero hay mucho disidente. Hasta disidentes que estaban haciendo campaña contra la candidata penepé para que votaran por el candidato PPD.

Una de las disidentes hasta hizo un reconocimiento independiente a la legisladora penepé que no quiso postularse de nuevo en la última sesión de la Legislatura Municipal. Así, desde luego, no ganarán nunca. El PNP está siendo derrotado por el mismo PNP, o sea, por los que se dicen ser miembros de ese partido, pero no lo son en realidad cuando derrotan cualquier avance electoral.

La presidenta actual lo será hasta que haya cambio de poder, a menos que renuncie antes de lo que dictan los reglamentos internos del PNP para la reorganización. El que venga con el «quitate tu, pa’ ponerme yo» debe recordar que esa es una canción de salsa más que un grito de guerra y que no podrá funcionar en ningún caso si no viene con armonía, respeto, unión y trabajo de grupo.

Yo no pertenezco a ese partido desde hace muchos años ni a ninguno otro, por lo que me es más fácil, sin pasiones, mirarlo desde afuera. Creo que si viene un macho a presidir y a postularse para alcalde, le auguro donas en el juego del 2028. Es el tiempo de vals para sacar a las mujeres a bailar. Ellas saben hacerlo mejor que nosotros.

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