
Por Thomas Jimmy Rosario Martínez
En otra época, los músicos de Vega Baja, como el Trío Vegabajeño y Santo el de la Tuna marcaban las Navidades en Puerto Rico. Otros grupos con vegabajeños, como el Trío Los Condes, también traían éxitos musicales a los boricuas.
En estos tiempos, quedan muchos músicos vegabajeños individuales y en grupo, que pueden alegrar y completar cualquier espectáculo y lo hacen, menos en Vega Baja. La legislatura municipal y al alcalde le gusta reconocerlos en la frialdad, anonimato y soledad del edificio Rafael Cano Llovio pero no le dan la oportunidad, con el dinero municipal conque le pagan a otros para que los vegabajeños podamos disfrutar la música de los locales. ¿Por qué no contratan a Manuel Radamés con su trova vegabalteña?
Con lo que anuncia el Gobierno Municipal, la volvieron a embarrar después del fiasco de la contratación de Toño Rosario. A lo mejor está contratado virtualmente que los muchachos de Grupo Manía pongan a bailar merengue al alcalde en la tarima o que César Sanabria se ponga con la alcahuetería de dedicarle unas décimas a la «obra» del alcalde.
Por muchos años, Mike Arroyo llenó ese hueco en la Plaza José Francisco Náter pero como el alcalde era católico y él traía música sacra, un día le sacó del lugar para poner una pista de hielo, idea que ahora los ojodeagueños de Algarrobo se la llevaron a un mejor ambiente de seguridad y servicios que el que tenía en la plaza municipal.
¿Cuánto le pagan a estos artistas que traen de otros pueblos? La tradición de Marcos Cruz es que mucho. El último que vino en las Fiestas de Pueblo firmó por más de $50,000.00 de dinero de los contribuyentes locales. Los artistas mercenarios y el productor se hartan de dinero y hasta dicen que de ahí sale el financiamiento de la campaña de alcalde por el Partido Popular y de otros intermediarios conocidos. Eso no se puede corroborar en este momento y puede que sea una falsa información, pero deja la duda de cosas que pasan que no pueden explicarse desde la lógica, por lo que la mente tiende a correr en el imaginario del pueblo.
En Vega Baja hay mejores músicos que en todo Puerto Rico. No digo que los que traen no sean buenos, pero sería mejor que a los nuestros le dieran oportunidades reales y no una mera limosna de vez en cuando para récord. Si el productor no quiere, pues no contraten a ese productor. De cualquier manera, el dinero es del pueblo, no de Marcos Cruz Molina. Y esa malamaña la tiene Marcos desde el primer espectáculo que contrató, lo que trajo quejas hace doce años.
Si no estamos de parte de los nuestros, no debería existir Vega Baja y tal vez Vega Alta, cuya alcaldesa María Vega piensa distinto y administra mejor, debiera absorbernos en un condado y quitarle el poder de decisión a los que parecen no querer tanto a los artistas vegabajeños. Cuando el poder no se ejerce bien, hay que quitarle el poder a quien no sabe administrar.
