
Esta es Una travesía imaginaria que rememora la vida en el campo de los años 50 , a la que perteneci Y de alguna manera añoro, con nostalgias y vivencias de mi pueblito Vegalteño.
Los personajes todos existieron y de alguna manera enriquecieron nuestro folklore y quehacer cotidiano de la época pueblerina y campestre de la que me enorgullece haber Sido parte.
Transcurria el año 1957 y vivía con mis papás y mis hermanos en el Pedregal de la cuesta de Santa Rosa, colindante, con los pueblos de V. A. Y V. B. en la loma de Pepito De Jesús y Gloria Meléndez, que a su vez, eran mis viejos, yo contaba con 12 añitos y mi mamá Gloria, me encargó que fuera al pueblo de Vega alta a ponerle media zuela a unos zapatos más o menos viejos, para prolongarles su vida útil y evitar estar descalzo, claro, para la escuela, porque para jugar y hacer mandados era descalzo, con esa media zuela, evitaba tener que ir por algún tiempo a la tienda de Luis Díaz a tirarle un fiao.
Para eso me dió los 50 chavos que costaba la media zuela y me dió 20 más para el pasaje, que me economisaria sí lograba cojer pon, que de alguna manera era mi especialidad.
Bajé a la número 2 y me dispuse a esperar el pon anhelado,, al rato de eso pasó, Félix Martínez, un capataz de la autoridad de tierra y compadre de mi viejo, que se detuvo y me dió pon, ese pon que esperaba, luego frente a la casa de Belisario De Jesús y Monse Vega los papás de Tete y Lulú.
Monse era la hermana de Juan Vega el de Corea, padre de Otoniel, Daniel y otros cuantos muchachos que sus nombres curiosamente terminaban en iel, todos eran muy conocidos en el pueblo.
Félix se detuvo para darle pon a Don Chilo Rivera, que era su cuñado y compadre, conocido por su caminar rapiditos y este le dijo , no compay porque voy PAL correo y llevo prisa.
Entonces seguimos y me dejó en Las afueras del pueblo, frente a la Autoridad de Fuentes Fluviales.
Allí ví a la soca y el manco, en la número 2, del gualyabal salía Macabeo con un saco donde metía los animales que morían frente a las casas y le pagaban para que los desapareciera.
Más adelante, pasaba Julito el diablo pintando y gritando ¡ Yo soy Julito el diablo, coño!… entonces pasaba Juan Cruz con sus helados , pregonando, ¿de a cuánto de tres o de a vellón,? te lo enchuflo, de coco o de vainilla.
Más adelante estába el negro Nieves, el papá de Valla, también estaba Bando el del caserío y Chispa, con Fito, también se encontraba Cholo, el hermano de Dora la esposa de Vitin el de la Midolis, Caseres y Regino Meléndez , los encargados de mantenimiento del caserío, estaban hablando con Doña Justa la conserje de la escuela y con Doña Mercedes, una señora que era amiga de Muñoz Marín y entraba a la fortaleza como Juana por su casa .
Camino al cementerio, iba Pancho Cáscara, el sepulturero… en eso pasaba corriendo y tirando puños al aire, Urbano kid Cha Chá el boxeador, con Mingo Cruzado, que lo alcanzó llegando al Sea Green Room de Pedro Figueroa, el hermano de Camisiu y esposo de la hija de Don Felo Avilés, el del carro público y papá de Felito que era pana Toño Rios el que dejó el uniforme en pleno juego en el left field de los Macetero porque Panamá Vega lo llamó para sacarlo de juego
Más adelante Camisiu cazaba un juego de bola de tenis con vigilito Zamot (Pangola) que se jugaba, con bambúas como bate, todas las tardes en el parque.
Hiram Y Baldiyuri estaban frente al Jobo, que era el colmado de Rafael Rosado que era el papá de ambos, al frente estaba, el Colmado Sepúlveda de chiquitín Sepúlveda y el bazar de Kiro al lado de la joyería Rodríguez.
Más adelante pasaba Baldomero un hombre centenario de tez negra del que se contaban muchas historias por haber Sido empleado de la Central Carmen y contaban que llevaba cicatrices de latigazos en su espalda, como huellas del dolor y la crueldad, ( para él, mis respetos… que en nuestra memoria quede sólo el recuerdo de lo que no debió haber pasado, honor al pintoresco ser… Y su sufrimiento halla sido redimido por la Gracia de un Dios Todopoderoso que es rico en justicia y misericordia.
Doy gracias póstumas a Doña Equin y a Don Clisanto, dónde vivió, acogido en la parte posterior de su panadería, La Borincana.
Esta ubicaba al lado de la farmacia Amadeo, dónde trabajaba la trigueña más linda de Vega Alta, Carmín la de Paca y Pello Bruno, que a su vez era hermana de Pellín el Marshall y de Oscar.
Pasaba por allí Beraldo , frente a Rosendo y la farmacia Marchand, a este le preguntaban que hora era y decía la tre minicualto y si le preguntaban otra vez te tiraba con lo que fuera y te hablaba malo.
En el bar de Saro, estaban Din Din Guardiola dándose el palo, siempre con su discurso de orador y poeta bohemio, lo escuchaban, Tilín, Barquero, Turín Rivera, Alvarez el de la cafetería que se daba la vuelta por el pueblo, para saciar la sed con Paco India, que vendedor de la cerveza del mismo nombre y allí le pagaba el trago a medio mundo.
Seguí Y pasé por el bar plaza y después el cine y al lado el deportivo de Ismael que siempre preguntaba, «Que qu hace» y Don Andrés el de las tres T. Al frente estaba la plaza dónde se encontraban Guarro, Cuchicha, Rafa Chaple, Oro, Mon, y Manolo García hablando del equipo AA que luego fueron los Maceteros y del Merino Clase A. En eso llegan Wisin, Mayon y Paquito. Éste trío de hermanos que le pegaban un vellón al más lindo. Y estaban vacilando a Che Benito, Queneque’ y a Tinito Román.
Al otro lado estaba Tino Díaz, Tinta’n, con su hermano Juan, muerto de la risa vacilando con Claudio, Petaton y Justino Dávila el de la funeraria. En el atrio de la Iglesia estaba Mr. Concepción tomando unas fotos «creo que sin rollo».
Al frente estaba Angel La Puerta pidiéndole a Don Andrés un sándwich de Jamón, queso y pepinillo de 10 centavos, mientras Mickey el hermano de Batalla y TitiBoy lanzaba una botella de refresco Old Colony hacia arriba y la cacha con gran estilo.El hermano de Justino sacaba a Basta de la maquinita de Flipper porque con un vello’n jugaba toda la mañana con su increíble habilidad.
Frente a las tres T pasaba Julito Molina con el camión de basura y en la puerta GemeGeme y con Gero el del tic nervioso. Mas adelante la fonda de Doña Carmen y Benigno al lado de la tienda de discos de Don Inés la Puerta, allí estaba Titin Vega pidiendo una mixta de arroz, habichuelas y rebosada de cincuenta centavos acompañada de un jarro de agua helada y tambien pan.
Luego la estación de Moncho Feliciano el papá de Gordo y Fille para entonces llegar a la
Zapatería que estaba antes del Colmado de Juan El Negro, allí me encontré con Guigui mi hermano el que se casó con aquella linda trigueña que trabajaba en la Farmacia Amadeo y venía del Laundry de Juan Rivera que estaba en la calle Unión. Pues ella me pagó los 10 centavos del carro público para llegar a la cuesta. Sali a la número 2 y por suerte me dieron pon.
Sacando cuenta en ésta larga travesía me sobró una peseta ya que me había saboreado un helado de a vellón, de los «de a cuánto».
