Ofrenda, por Manuel Radamés de Jesús (El Vegabalteño)

Ofrenda.

Quiero remontar mi memoria a todo lo largo de mi viejo caminar. Quiero fundamentar mi camino y mi recuerdo en los valores aprendidos y vividos que recogen el fruto y revierten en una vivencia la sabia que viaja por los surcos y las arrugas,de quien a ha ido sacando el jugo, el extracto de lo mejor,pero sin botar el bagazo, soso y seco porque le han extraído su sabor.

No… Porque de eso supuestamente inútil y vacío también se fundamenta la sabiduría, porque si no existiera el bagazo ni la cáscara no habría.. buena azúcar, buen jugo ni buena vianda. De la misma forma que el bagazo y la cáscara un día guardaron el jugo de la fruta y la vianda.

Así también las canas, arrugas y surcos que han dejado el pasar de los años, un día fueron cabellos negros y caras regias que acompañaban cuerpos fuertes y corazones que palpitaban y enviaban sangre nueva, por venas y capilares limpios de colesterol y de impurezas.

Por eso los que guardamos tanta juventud acumulada, saquemos de nuestro pasado todo

lo lindo de nuestro vivir, para desplegarlo a los cuatro vientos y que generaciones futuras

vibren con entusiasmo y sientan la certeza de saber que llegar a viejo no es castigo sino un

privilegio.

El privilegio de saber que Dios cuenta contigo, para mostrar,orientar,enseñar y exigir

de cada hombre y mujer, que al pasar por la vida recojan el fruto de sus valores y los depositen a los pies de la montaña, o a la orilla del mar o a la vera del camino o al más lindo altar de la conciencia, para que el mismo Dios lo recoja como ofrenda de tu pasar por la vida.

Haciendo como sugiere el sol en su maravillosa puesta al atardecer, que aún estando en tu agonía, en tu ocaso, puedes dar lo más bello de tí.

El Vegabalteño.

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