Trascendencia de los vegabajeños

Pedro Brull Torres y El Quijote

Por Thomas Jimmy Rosario Martínez

Trascendencia es definida por la Real Academia de la Lengua como penetración, perspicacia, resultado, consecuencia de índole grave o muy importante. Sus sinónimos son: importancia, relevancia, gravedad magnitudentidadproyección. En filosofía es aquello que está más allá de los límites naturales. Este concepto se antepone a inmanencia, intrascendencia o insignificancia.

Para los vegabajeños, la importancia que se le da a las personas como valores de la historia y de la actualidad depende de varios factores.

La dedicación del individuo siempre es importante. Si tomamos por ejemplo el término en que un político cumple su gestión, es muy poco comparado a los que se ocupan a otros menesteres. A veces, sin embargo, los hechos de esas personas se recuerdan más porque llegan a más personas de las comunidades. Pero la trascendencia va mucho más allá que el reconocimiento público en su espacio físico.

Luis Melendez Cano

Cuando Luis Meléndez Cano fue alcalde de Vega Baja, lo hizo por treinta y dos años continuos, hito muy difícil de igualar. Nunca fue derrotado mientras fue incumbente y aun a esta época en que tres alcaldes le han sucedido en el poder, ninguno ha alcanzado la trascendencia de su figura pública en su momento y la posteridad. Luis llegó al poder con educación, profesión, experiencia profesional, comercial y militar. No necesitaba el poder público para vivir y sostenerse, igual hubiera podido prescindir de él para formarse una vida trascendente en Vega Baja y en Puerto Rico.

Manuel Fernández Juncos
Libro sobre la pena de muerte de Rafael Lopez Landrón
Lcdo. Victor Rivera González

Lcdo. Juan Manuel Rivera González
Dr. Victor M. Otero
Maria del Pilar Vélez Casanova

De Vega Baja han salido varias personas para ser dirigentes en Puerto Rico. Algunos son Manuel Fernández Juncos, Rafael López Landrón, los hermanos Víctor y Juan Manuel Rivera y actualmente el Dr. Víctor Ramos Otero y Maria del Pilar Vélez Casanova. Hay que seguir su trayectoria pues los trascendentes de ayer y los de hoy pudieran ser nuestras personas trascendentes permanentes del futuro. La trascendencia, por lo tanto, puede estar incluido en una medida de tiempo dependiendo de la calidad de su ejecución, su valoración pública y el tiempo en que viven.

La trascendencia puede ser un asunto de percepción para el pueblo. Por ejemplo, aun se considera a Meléndez Cano el mejor de los alcaldes que hemos tenido. Hubo, sin embargo, otros vegabajeños que no trascendieron porque no tuvieron el tiempo que tuvo Luisito para ejercer, el favor del pueblo, carisma ó las circunstancias alrededor que fueran propicias para ello. Como toda persona que la historia no recuerda, pasarán como nombres en los registros y listas, sin que su obra se cuente o se consideren importantes de forma permanente.

Las personas trascendentes tienen que estar en el ojo público para que sean estimadas como tales o que alguien se ocupe de su importancia y su proyección. No me refiero, desde luego, a los que por intereses políticos o comerciales arman su publicidad con autobombo, algunos con cargo a las arcas municipales, ni los que registran deliberadamente su nombre en toda oportunidad buscando su presencia futura para su propia continuidad o la de sus herederos.

Varios que debieran ser trascendentes han tenido impedimentos sociales como educación, raza, religión o creencias que cuando se toca hacerle juicio de importancia se toman como una insuficiencia o un defecto y se minimiza su valor social. Otras figuras son tan discretas que pasan invisibles cuando debieron ser celebrados en su tiempo y posterior a su transición, como Luis de la Rosa Martínez, historiador de Vega Baja, cuya labor trascendió fuera de Vega Baja y por un tiempo, para la historiografía puertorriqueña.

La profesión u ocupación nada tiene que ver con la estima pública. Un oficio aparentemente sencillo como el de cantor, que han ejercido Fernandito Alvarez y actualmente Benito Martínez, ha recibido en vida la trascendencia no solo para Vega Baja y Puerto Rico, sino para el resto del mundo. El Dr. José Gualberto Padilla fue trascendente en Vega Baja y en Puerto Rico, pero no así fuera de la insularidad a excepción de la diáspora que llevó su nombre y obra para disfrutar de su historia y obra.

Pedro Brull Torres y familia

Pedro Brull Torres, el prolífero artista plástico de hermosas, profundas y significativas obras pictóricas es trascendente en Vega Baja y sectores de Puerto Rico, Florida, Europa y Estados Unidos, pero puedo anticipar que en el futuro se percibirá mejor que en el presente su trabajo. Y trascenderá mucho más su arte, porque en el presente rige mayormente un comercio y una mercadotecnia estructurada más que la valoración de la labor intelectual y destrezas acumuladas que tiene y ejecuta un artista. Pello no ha sacrificado su calidad. Y puede que se haya subestimado a este genio de carácter humilde, sano y desinteresado y un hermoso ser humano que honra el gentilicio de vegabajeño. Los que tienen el ojo del arte más que el del dinero, colocan las obras de Pedro cerca de los grandes artistas de todos los tiempos.

Volveremos con este importante tema posteriormente porque en él está una de las claves de nuestra idiosincracia. O sea, de lo que estamos hechos los vegabajeños.

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