El buen libro sobre Historia de Vega Alta de Reinaldo Santana

Historia de Vega Alta por Reinaldo Josué Santana Bruno,

Edición Especial 250 años de fundación 1775-2025

Por Thomas Jimmy Rosario Martínez

Acabo de leer una y cada página de las 449 páginas de este maravilloso libro que contiene la información esencial del devenir histórico del gran pueblo de los vegalteños. El que no sabe de Vega Alta, pareciera que es un lugar de poca importancia entre otros 78 pueblos en Puerto Rico y millones de otros pueblos del mundo. Aun más, el que está absorto sólo con la historia de su pueblo y no tiene parámetros de comparación de logros de su espacio conocido con otros, puede caer en el error de la soledad y el autobombo cuando cree que el suyo es el mejor.

Vega Alta es también parte de nuestra historia con Vega Baja, de hecho, creo que más que Cuba y Puerto Rico, somos «de un pájaro las dos alas».

Reinaldo Josué Santana Bruno es un historiador en este tema de la historia local por mucho tiempo antes de escribir este libro, porque hubo otras experiencias escritas y documentadas sobre asuntos vegalteños e incluso una previa edición bajo el nombre de Breve Historia de Vega Alta 1775-1958 que se publicó bajo Trinchera Cultural en 2020.

Otros trabajos que complementan sus estudios y escritos sobre Vega Alta son Los Maceteros de Vega Alta (1958-2022) Historia e Identidad (2023) y El Carnaval Vegalteño.

Como hombre universal, es actor, director, productor de teatro y hasta administrador de facilidades teatrales, televisivas, de cine y radio. Es activista en el gremio y las compañías teatrales y en la Sociedad de Investigadores de Beisbol de América. En la política defiende la independencia de Puerto Rico y causas sociales y de derechos humanos justos para la ciudadanía. Es presidente del Comité Local del Partido Independentista Puertorriqueño en Vega Alta y antes y ha sido director de oficinas de deportes y de cultura municipal.

Una persona con tanta experiencia de vida, además de contar con maestría y doctorado y estar tan bien relacionado con protagonistas del pasado que aun viven, no hay duda de que tenía las mejores credenciales para escribir esta historia de Vega Alta.

Pero lo más importante de este producto no es que Reinaldo Josué era una persona capaz de hacerlo; el resultado habla por sí mismo. En primer lugar, tiene una capacidad de síntesis extraordinaria. Sabe colocar los temas con suficiente explicación sabiendo que son aun mas extensos y que algunos de ellos requerirían libros separados.

Al cubrir cada tema nos deja lo suficiente que necesitamos entender de cada momento histórico sin ulterior explicación, con notas aclaratorias y donde puede, incluye la fuente de referencia y al final, tenemos una bibliografía para seguir cualquier asunto.

Demás esta decir que el lenguaje utilizado es ameno, fácil de leer y seguir. En mi proceso de leer este libro en su totalidad, no pude despegarme desde un sábado al otro. Sentí sed de continuar leyendo todo el tiempo y el texto era lo suficiente amigable para no cansarme.

En segundo lugar, honra a los historiadores que le precedieron y da señales a dónde referirse para cualquier investigación adicional de ellos que quiera uno darle seguimiento. Muchos son los nombres que menciona como precursones. Entre ellos, a Benjamín Negrón Rodríguez, su tío Leonardo Santana Rabell, Dr, José Luis Colón González, Evaristo Toledo, Sacerdote Angel M. Vázquez, mi mentor Luis de la Rosa Martínez, historiador de Vega Baja y Juan Carlos Rosario Fernández, querido compañero de la Escuela de la Historia Vegabajeña en los últimos años de su vida.

En tercer lugar, el concepto que acuñó desde joven de que el deporte es parte importante de la historia, lo agranda hasta considerarlo una parte fundamental de la formación y definición del vegalteño, al ser en sus palabras “la máxima representación cultural de Vega Alta. Por ser, este conjunto deportivo, un reflejo de la identidad de todos los nacidos en la vega más alta».

Eso me recuerda las luchas que dimos porque una administración municipal en mi pueblo no reconocía este aspecto del deporte y aun más, no lo consideraban historia cuando quisimos echar para adelante la tercera etapa del Salón de la Fama del Deporte Vega Baja Melao Melao.

Por ocho años no nos permitieron ni apoyaron exaltar deportistas y cuando conseguimos el pase con un nuevo alcalde, algunos funcionarios y empleados trataron de persuadirnos de que el espacio disponible era para otro tipo de historia. Pero ganamos nuestra posición. Con el paso del tiempo, la presencia del deporte histórico se ha multiplicado con la adición de una Sala de Exposiciones sobre Deporte Vegabajeño, además del Salón de la Fama del Deporte en el Museo Casa Portela.

En cuarto lugar y muy importante es la proliferación de imágenes conque acompaña su trabajo. Sin duda es un libro bien ilustrado, lo que aumenta el valor conjunto.

El plan de la obra incluye reconocimientos positivos a personas y explicaciones satisfactorias a los distintos asuntos. No hay estridencias aun cuando se mencionan que algunas cosas no progresaron o no tuvieron éxito. El autor toma como normal las altas y las bajas de la actividad económica, social, civil, cultural y en general, como debe ser en toda actividad humana.

Un apéndice al final es una entrevista rescatada por Benjamín Negrón que le hace Abelardo Díaz Alfaro a Ladislao Martínez Otero, el Maestro Ladí.

Ante nosotros tenemos la generosidad de un historiador honrado y leal a su pueblo y a la ciencia social que sirve. Sus aspiraciones están en que su trabajo sea aceptado por los historiadores del futuro y que se le dé continuidad, “para asegurar así la prolongación del proceso de nuestro enriquecimiento histórico”.

Reinaldo, al entregar su intelecto y su corazón a este proyecto, prueba en éste y sus anteriores escritos, que ser vegalteño, es también un sentimiento motivante y creativo.

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