El Diario Vegabajeño no quedará en el olvido tras la prematura partida de mi querido tío Thomas Jimmy Rosario Martínez. Que sepa en las alturas y que sepan todos sus seguidores, que el foro está abierto y presto para recibir sus colaboraciones y continuar siendo la voz oficial de los ciudadanos del pueblo de Vega Baja, con seriedad, respeto, dinamismo y sin abanderamiento o apasionamientos políticos.

El 3 de enero de 2026, a las 1:38 de la tarde, lo llevaré tatuado en mi corazón hasta mi último suspiro. Fue el día en que el fundador de este Diario digital, el heredero de la historia y custodio de las memorias de mi abuelo Thomas Rosario Flores, de hoy 97 años, hizo su transición de una vida terrenal a una espiritual.
Su partida es prematura.
Mi tío Thomas Jimmy Rosario Martínez, un abogado de profesión, pero un luchador incansable de múltiples causas e historiador vegabajeño, falleció luego de una dura batalla. Fue nuestro héroe. Tecleó en su computadora cada una de sus vivencias durante su proceso. Informó y fue inspiración para muchos.
Para muchos que leían sus escritos previos sobre la política y asuntos de la comunidad, resultó ser implacable y en algunos casos, hasta amarillista. Pero no era para menos. Jimmito fue un periodista de tercera generación, heredero de la pasión de mi bisabuelo Esteban Rosario y de mi abuelo Thomas Rosario.
Orgullosamente, yo soy el cuarto periodista de la familia con 30 años de servicio en este menester en los principales medios del País. Mi trayectoria ha sido fascinante y ese primer impulso se lo debo a mi tío y a mi abuelo.
Les contaré que mi carrera precisamente comenzó en 1997, cuando en medio de un part-time que mi tío Jimmy me dio en la Fotografía Rosario, para pintar el local y luego su oficina de abogado (pues me había graduado de la UPR de Arecibo, pero aún no conseguía trabajo y también estaba recién casado y muy joven), llegó esta llamada del Periódico La Estrella de Puerto Rico para una oportunidad como periodista de deportes y fotógrafo.
Tío Jimmito fue el primero en verme saltar de alegría, aunque le haya dejado el trabajo de pintura a medias. Pero a él no le importó. Su norte siempre fue fluir, vernos crecer, darnos libertad y disfrutar nuestros logros.
Desde antes de yo entrar en la escuela de comunicación, me llevó de la mano en 1992 como regalo de graduación de escuela superior para mostrarme por primera vez la gran ciudad de Nueva York, un lugar que luego como periodista se convirtió en mi centro de trabajo mientras cubrí innumerables combates de título mundial de reconocidos púgiles como Félix ‘Tito’ Trinidad y Miguel Ángel Cotto, por mencionar algunos. Es muy posible que haya cubierto en mi trayectoria poco más de 150 combates de título.
Junto a tío Jimmito, ví al primerísimo actor puertorriqueño Raúl Julia y a Shenna Easton interpretar ‘The Man of La Mancha’ ‘The Impossible Dream’ en el teatro Marquis en Broadway, y aún conservo su memorabilia. Visitamos ‘Cats’ y fuimos hasta el ‘Village’ para ver al insuperable ‘Rey del Timbal’, Tito Puente junto a la orquesta de Arturo Sandoval. ¡Qué manjar!.
Sin saberlo, tío Jimmito alimentaba poco a poco esa vena periodística, que como les comenté en anteriores líneas, logró desarrollarse luego gracias a aquella llamada para trabajar en hoy desaparecido semanario.
De ahí, llegué a mis 22 años al periódico EL MUNDO y luego salté a EL VOCERO en donde cerré mi estadía en diciembre de 2022 tras casi 10 años como editor deportivo. En todas las etapas, incluso cuando también fui analista y reportero para ESPN, tío Jimmito leyó cada uno de mis artículos. Su voraz deseo por la lectura lo llevaba a leerse cada uno de mis artículos, análisis y columnas.
Pero una de sus etapas favoritas de mi carrera fue cuando me envolví como editor del diario digital NotiCel, en donde empecé a tocar aquellos temas políticos, económicos y sociales que tanto le apasionaban. Nuestras tertulias aumentaron. En noviembre y diciembre de 2025, fueron muchas las pláticas sobre estos temas.
El Diario Vegabajeño fue su obra y espacio para entrar en la conversación y crear un medio de comunicación y expresión pública en su amado Vega Baja. Le ayudé en el proyecto, aunque por mis menesteres, no fui un asiduo colaborador. Pero, tuvo muchos vegabajeños poniendo su grano, exponiendo sus preocupaciones, y trayendo posibles soluciones a los problemas de nuestra ‘Ciudad del Melao Melao’.
El Diario Vegabajeño no quedará en el olvido tras la prematura partida de mi querido tío Thomas Jimmy Rosario Martínez. Que sepa en las alturas y que sepan todos sus seguidores, que el foro está abierto y presto para recibir sus colaboraciones y continuar siendo la voz oficial de los ciudadanos del pueblo de Vega Baja, con seriedad, respeto, dinamismo y sin abanderamiento o apasionamientos políticos.
Que descanse en paz nuestro héroe y que comience la nueva era del Diario Vegabajeño y su Sociedad Histórica.
*Si desea colaborar con el Diario Vegabajeño puede hacerlo enviando sus artículos, información y fotos a través del correo: eldiariovb@gmail.com.
