
Buscando entre decenas de conversaciones escritas que usualmente sosteníamos mi querido tío Thomas Jimmy Rosario Martínez y yo, me topé con una muy interesante.
Tío Jimmito me contó que en una ocasión, cuando salió de visitar la tienda Rahola ubicada en la Parada 15 en Santurce para comprar materiales para el laboratorio fotográfico de mi abuelo Thomas Jimmy Rosario Flores, tuvo un encuentro maravilloso con dos grandes figuras del deporte que se aprestaban a tomar el mismo transporte que viajaría de Santurce a los pueblos de Vega Baja y Barceloneta.
Se trató nada más y nada menos de un encuentro con el baloncelista vegabajeño Moisés Navedo y el primer excampeón mundial puertorriqueño, el verdadero «Gallito», Sixto Escobar.
«En la parada 15 de Santurce, donde iba a buscar materiales para el laboratorio de mi padre en Rahola, una vez me identificó el viejo Moisés Navedo y me dijo: «Tú eres el nieto de Pipo, ¿verdad?. Vente al frente que te voy a presentar a un pasajero que viene ya mismo, para que lo conozcas», relato Jimmito, y continuó. «!Era nada menos que Sixto Escobar, nuestro primer boxeador puertorriqueño en ganar una división en el mundo!. Con él estuve hablando todo el camino hasta Vega Baja. Moisés lo iba a llevar a Barceloneta», agregó.
Que tío Jimmito hubiese tenido ese privilegio de conocer a Sixto es algo grande. Para quienes no conocen, en mi trayectoria periodística el deporte del boxeo fue prácticamente mi pan diario, al punto de que hoy soy un votante activo de Puerto Rico en el Salón de la Fama del Boxeo Internacional, ubicado en Canastota, Nueva York.
Participé en centenares de coberturas de peleas de campeonato mundial en donde sus protagonistas fueron un Félix ‘Tito’ Trinidad, Miguel Cotto, Floyd Mayweather Jr., Evander Holyfield, Oscar de la Hoya, Iván Calderón, Saúl ‘Canelo’ Álvarez, Román ‘Rocky’ Martínez, Julio Cesar Chávez Jr., y decenas de peleadores más.
Todos ellos tenían algo en común: agradecerle al boricua Sixto Escobar, no solo el haber sido el primer campeón mundial puertorriqueño y abrir esa puerta, sino también haber sido el atleta que instauró en el deporte de los puños la hoy famosa rivalidad boxística entre México y Puerto Rico con feudos ante Rodolfo ‘Baby’ Casanova (1934) y Juan Zurita (1935).
Curiosamente, ese encuentro entre mi tío, Navedo y Escobar se dio en la Parada 15 en Santurce, a un par de bloques del Victory Garden Coliseum, que fue la primera gran arena en donde se presentó boxeo profesional en Puerto Rico, y en donde se produjo el debut deportivo de Escobar.
Hoy, el edificio del Victory Garden aún permanece intacto, aunque alberga apartamentos. Pero su placa sigue allí como recuerdo de su historia.
