60 segundos para reflexionar: La pasión por la vida

Por Thomas Jimmy Rosario Martínez

Hay distintas filosofías de vida. Creo que cada uno de nosotros tenemos una distinta. De acuerdo de donde venimos, como interactuamos, el conocimiento y las costumbres son factores que definen eventualmente el carácter, la personalidad y nuestro interior.

Hay quienes tienen una personalidad tranquila y otros parecemos más pasionales. De acuerdo a nuestra circunstancia individual, quisiéramos morirnos o seguir viviendo más. Y desde luego, seguir viviendo más debe ser con calidad para que disfrutemos lo que nos quede de vida.

He escrito anteriormente sobre mi padre. Yo creo que tiene 94 años porque nació el 13 de diciembre de 1928, pero él dice que son 95 porque hay que contar los nueve meses que estuvo en el vientre de su madre. No le basta con estar más adelantado en edad, sino que dice que le quedan 50 años de vida y 50 más de propina.

Todos los días tiene tareas que se ha autoimpuesto desde llevar sus finanzas al centavo, trabajar en una talita que tiene en su casa y velar por todos. Usualmente está de humor, pero muy serio y atento a cada asunto de todo el mundo, al estado del tiempo, a los problemas sociales, económicos y políticos y siempre tiene una opinión sobre todo. Sus tres hijos, ya retirados y con seguro social, creemos que lo cuidamos a él, pero el dice que es a la inversa. Somos cuatro ancianos cuidándonos unos a otros.

Su pasión por la vida es su mejor legado. No es solo lo que logró, sino lo que nos enseña cuando otros ya estarían descansando en preparación para su transición. El no habla de eso, porque es un tema que no le importa. Mientras respira, vive a la intensidad posible.

Antes y después de que pase, cada minuto de su vida está pensado. A veces nos lleva al extremo de tener que hacerlo reflexionar, pues nos asustan sus aventuras con peripecias peligrosas para su integridad corporal. El quiere seguir probando que puede hacer las cosas y aunque sabemos que puede hacer muchas, lo queremos tener todo el tiempo que podamos, sano y completo.

El amor es un factor de la pasión en su vida. Está preocupado y se ocupa de todos sus hijos, nietos y bisnietos. Cuando uno de ellos le visita, se le ilumina su rostro y es automática la sonrisa. Luego los reta, haciéndoles planteamientos que se saca de la manga. Es una dinámica interesamente como capta la atención de todos, en una experiencia bilateral.

Cuando tenemos modelos cercanos exitosos en la maestría de la vida, sabemos que hemos sido afortunados en contar con esos buenos seres humanos, como fue mi madre y como es mi padre.

Un comentario

  1. Yo coincido con su padre porque realmente todo ser humano comienza su vida desde el momento en que es cocebido, nueve meses antes, posible tambien que sean siete u ocho meses. Deberia contar ese tiempo como parte de nuestra edad.

    Le gusta a 1 persona

Replica a Evelyn Melendez Cancelar la respuesta