

Por Thomas Jimmy Rosario Martínez
Cuando voy al Teatro Fenix, como frecuento, hasta los empleados me preguntan de quiénes son las pinturas que están expuestas en la pared oeste. A uno de ellos lo conocí personalmente, Florentino Portela, pues era el padre de mi madrina Inés Portela. El otro es Luciano Cano. Ambos fueron los creadores del Teatro Fénix en 1917, hoy día Cine Teatro Fénix.
No podemos presumir que los visitantes al histórico recinto conocen a esas personas ni su obra. Al restaurar el edificio y convertirlo en cine, los detalles, por ignorancia o por pereza, se omitieron. Es una gran obra la realizada dentro de las viejas paredes y piso, pero no podemos olvidar de donde vino todo, para que nuestro sentido de pertenencia se fortalezca con el conocimiento y agradecimiento eterno por los que hacen obra por nuestra ciudad.
Es justo tributo que sus imágenes estén expuestas, pero debemos llevarlas al mejor nivel posible. Sugiero que se inserten sus nombres y unas pequeñas notas de sus vidas y de paso, una síntesis de la historia del Teatro Fénix, como la hay en el Teatro América desde los tiempos del alcalde Luis Meléndez Cano, al que esos detalles nunca faltaban en su obra.

Creo que es algo en lo que se debe invertir la juventud merece tener lugares donde se les recuerde su historia y la de sus hombres ilustres, hoy existen una variedad de museos, pero carecen de presencia pública y a menos que no se programen actividades no se tiene acceso a los mismos.
Me gustaLe gusta a 1 persona