
Por Thomas Jimmy Rosario Martínez
Las mujeres hacen un número mayor en población y en fuerza electoral. Pero no sé que tienen los hombres que son más en número sirviendo en cargos públicos que ellas. Posiblemente sea una tradición que se ha venido rompiendo lentamente porque la sociedad se ha dado cuenta de que es una discriminación injusta.
En Vega Baja, donde no sobresale públicamente ningún director de departamento excepto en las vacaciones de los estudios de derecho de Rafael Figueroa Gaetán, porque el alcalde es el portavoz de todos para evitar que alguien bajo su mando tenga más percepción que la de él; yo no conozco mujeres directoras de departamentos. La última que recuerdo era precisamente una prima lejana que nombró el alcalde, de apellido Cruz precisamente, que era directora de los asuntos de familia. Si las hay, y deben haberlas, no suenan, porque no se les permite exposición. Esa directriz es una añeja idea política de que no se permite a nadie hacerle sombra al número uno.

En el poder legislativo municipal hay mujeres, pero son menos proporcionalmente que los varones. En los cargos públicos toda la delegación del Partido Nuevo Progresista son damas, la Secretaria y la Sargento de Armas recientemente nombrada sustituye a una anterior que fue a formar parte de la Policía Municipal. Al principio de la administración de Marcos Cruz Molina se juramentó la única Presidenta Janet Miranda que ha tenido la Legislatura Municipal en la historia, pero duró poco tiempo pues fue atraída por una oferta de trabajo que luego se desvaneció junto al fracaso municipal de ser sede del Consorcio Dorado-Barceloneta, volviendo a caer la presidencia en manos de varones hasta el presente.
En la rama legislativa estatal no tenemos mujeres vegabajeñas en la Cámara ni en el Senado. La última que hubo fue María Vega Pagán representando el Distrito 11, hoy día dinámica alcaldesa del hermano municipio de Vega Alta.
En Puerto Rico hay menos alcaldesas que alcaldes, pero es de admiración la del municipio cercano de Barceloneta, que sustituyó a un alcalde corrupto para seguir levantando a ese lugar notoriamente. La de Morovis, se le conoce más por sus fracasadas aspiraciones públicas que por alguna obra que hubiera hecho. Pero en general, las damas son honradas y trabajadoras como son los hombres y en ocasiones, superan a los varones.
Desde los principios del Diario Vegabajeño, originado en 2006, planteábamos el hecho de la ausencia de negros o descendientes de negros y de las mujeres con poder decisional en el servicio público local. Hasta esta fecha, superamos la barrera del color aparente con nuestros dos últimos alcaldes y nuestra primera Presidenta de la Legislatura Municipal, lo que es un triunfo social y moral para nuestra ciudad. Pero en el aspecto de las mujeres, seguimos rezagados.

Las primeras dos legisladoras municipales fueron la celebrada Brígida Alvarez y Manuela Martínez de Sandín, esposa de Angel Sandín Martínez. Ocuparon su cargos desde 1933 hasta 1937. Se atribuye a Brígida Alvarez ser la primera, pero no sabemos si es cierto, ya que ambas fueron elegidas y no hay récord legislativo de quien juramentó primero, si eso ocurrió, pues las actas municipales no han podido ser consultadas por haber desaparecido. Manuela Martínez era la esposa de Angel Sandín Martínez, quien desde 1941 a 1958 se desempeñó como alcalde de Vega Baja. Ambas fueron electas como asambleístas municipales como consecuencia de que el voto electoral fue concedido a las mujeres para las elecciones de 1932. Antes no hubo legisladoras municipales pues el sexo era un factor en que no podían votar ni postularse para ningún cargo público.

El Partido Popular en Vega Baja nunca le ha dado paso a ninguna candidata a la alcaldía de Vega Baja. El Partido Nuevo Progresista y el Partido Independentista, al menos, han tenido candidatas a alcaldesas, habiendo el PNP postulado a Elsie Valdés en 1992 y el PIP a Rose Mary Cabrera y a Yalibeth Valentín.

Al igual que superamos la barrera del discrímen por color en 2011 para el cargo de alcalde de Vega Baja, debemos pensar si una mujer puede ser opción para el futuro de Vega Baja.
Las mujeres de todos los partidos que conocemos con expresado gusto por el servicio público son inteligentes, responsables y trabajadoras. Tal vez un poco menos de testosterona y más de instinto maternal nos convendría a todos los vegabajeños.


El famoso y bien ponderado machismo de que si no es un hombre no puede ser. Gracias a Dios que eso ya paso a la historia y hemos visto como la historia ha cambiado dandole paso a las mujetes a tenet posiciones dd jerarquia y de poder. Todo lo que una mujer toca sufre cambios para mejorar lo ya existente. Vega Baja no puede ser la excepcion e invito a las mujeres vegabajeñas a que nos unamos en un frente comun para que nuestro pueblo brille nuevamente.
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