Escrito vetado por Facebook: Actualidad Política| El oportunismo político de Marcos Cruz Molina

Foto de Vega Baja Te Informa

Por Thomas Jimmy Rosario Martínez

El pastor Mike Arroyo es una de las personas que más ha contribuído a la paz, la unión y la música en Vega Baja en las últimas décadas. Es sin duda, un factor de unidad y de socialización que va mas allá de sus aportaciones al mundo espiritual que maneja, como hombre religioso que es. Es el tipo de persona que da más de lo que tiene y que no importa las adversidades y los fracasos que pueda encontrar en el camino, sigue perseverante en su deseo de servir a todos. Es un hombre que sueña constantemente y realiza sus sueños.

En la Comunidad de Ojo de Agua, donde residió, ha realizado múltiples actividades desde hace varios años con lo más granado de la música de Puerto Rico y Vega Baja y mensajeros positivos que han ayudado a transformar esa comunidad en uno de los lugares más visitados de Puerto Rico, parada de excursiones y de tantos reportajes televisivos y en la prensa. Mike es un imán de bienandanza, que merece el apoyo continuo de todos los vegabajeños porque todo lo que hace es bueno.

Con el gobierno municipal que preside el alcalde Marcos Cruz Molina, no ha tenido suerte. En los últimos años prácticamente lo echó de la Plaza Pública Jose Francisco Nater después de varias décadas de presentarse, una sola noche en el año, para agradecerle a Dios todo lo que había hecho; por eso se llama Canción de Gratitud.

Lo curioso es que el buen párroco de la Iglesia Católica, Yamil Morales, participa siempre con un mensaje inicial de bendiciones. Aun así, el católico devoto Marcos Cruz, por razones religiosas de su creencia, para impedir que una actividad de otro orígen se presentara, le manifestó en un año anterior por medio de terceros a Mike Arroyo que debido a que iba a presentar la Pista de Hielo, no podría realizarse el acto, por lo que tuvo que mudarlo a Ojo de Agua y posteriormente a Breñas de Vega Alta. Este año se presentó en Ojo de Agua de nuevo.

En un acto de oportunismo político, en lugar de una excusa pública, el alcalde Marcos Cruz le brindó una proclama, no suscrita por la Legislatura Municipal y con su firma, felicitándolos por la celebración. Ellos reconocen la magnanimidad de la actividad pero creo que muy tarde. Y creo que es oportunismo político porque se hace precisamente el último año en que Mike presidirá la gestión anual en que se ha responsabilizado personalmente por los últimos 36 de los cuarenta años que se ha realizado y para el alcalde el oportunity photo de un año preelectoral. El año que viene, ya se habrán celebrado las elecciones cuando se realice el 41 aniversario, si se logra.

A mi ver, es además un acto de hipocresía. Y la mayoría popular de la Legislatura Municipal afortunadamente no ha participado de esta pantomima, que aunque generosa, llega tardía y no subsana el mal que se ha hecho. Suerte tienen de que Mike Arroyo y las personas con las que prepara sus trabajos son gente especial, siempre agradecidos de Dios y que cuando reciben los latigazos de la vida, en lugar de la venganza, piden por la salud mental y física de quienes le hacen daño y que son piedras de tropiezo en sus caminos de bien.

Estoy seguro que Mike no quisiera que yo escribiera esto porque por los años que le conozco siempre ha sido y es un balance de decencia y poder espiritual, que el mal uso del poder municipal no lo amilana, pues sabe pedir dirección y logra que se hagan milagros, donde otros no llegan.

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