Actualidad Política: La terquedad del alcalde de turno

Por Thomas Jimmy Rosario Martínez

Las recientes declaraciones del alcalde al Vocero siguen marcando la contradicción en que se ha envuelto permanentemente el alcalde Marcos Cruz Molina en el asunto de la casona. En lugar de bajar la pasión por una batalla que ya parece perdida, quiere reinventarla con ideas que no han estado sobre la mesa anteriormente. Para mi, políticamente significa que está queriendo ganar tiempo para no parecer tan perdedor en esta primaria. Pero solo refleja terquedad en sus acciones.

Ya el arquitecto Pedro Cardona Roig le sugirió el camino a seguir. Son palabras serias y bien intencionadas de quien sabe de planificación, que visitó La Casona y habló con el alcalde sobre el particular. Pero al alcalde no le gustó lo que de dijo «el Urbanista» porque no era lo que quería escuchar. Y nuevamente el profesional le dio un consejo de oro, que va por el camino del previo que le dio personalmente.

Es interesante notar que nunca el alcalde dijo en su pueblo lo que le confió a una periodista del Vocero. Tan apresurado y hasta impropio al anunciar sus actividades político-partidistas desde sus espacios oficiales de Vega Baja Te Informa y Marcos Cruz Molina en Facebook y al pueblo, pero a sus constituyentes, en un acto de desprecio, desconsideración y desvalorización, no dijo nada de eso en los meses que han pasado desde el foro de la Casona a final de septiembre, cuando hizo varios anuncios sobre el futuro de la estructura.

En su nuevo juego de piernas hay unas palabras nuevas. Dice que una vez esté listo el estudio, se le enviará al Departamento de Recursos Naturales y Ambientales para su evaluación y se determine si corresponde o no una demolición. Esta consulta puede traer sus problemas de la forma como se plantea, pues los remedios son consecuencia de determinaciones y no a la inversa. Como cuando en un acto de listería incomprensible le pidió al Departamento de Recursos Naturales que determinara sin estudio ni informe la zona marítimo terrestre. Quiso relevar su carga a la Secretaria, quien le contestó de forma correcta cuál era el procedimiento.

Primero habría que establecer hasta donde llega la zona marítimo terrestre. Luego se determinaría que la construcción se habría edificado dentro de la zona marítimo terrestre.

Luego dice que «una vez que se le presente el estudio a Recursos Naturales, y en su momento, también habríamos de auscultar, ya sea con el Departamento de Justicia o la Oficina del Contralor, con la gerencia competente, en términos de cómo se procedería teniendo en consideración lo que es la situación ambiental, pero también la inversión que en su momento el municipio hizo”. O sea, presentaría la regla del «ay, bendito» que no existe.

Eso no se tiene que consultar, es una pérdida de tiempo y falta a la inteligencia el decir eso. Lo que es ilegal, no hay inversión ni dinero que lo pueda validar. Es una esperanza falsa lo que plantea. Y agarrándose del último clavo para salvarse, dijo: “A lo mejor en aquel momento histórico pudiera haber sido algo legal, porque ellos tenían todos los permisos. Habría que ver, una vez esté el estudio, cuál es la recomendación”, declaró. “Queremos que a través de las agencias se atienda la situación”, agregó. A estas alturas, ¿habrá consultado a un abogado sobre el particular?

Lo que se evidencia es que quiere transferir su culpa a las agencias estatales los errores propios al actuar desde los poderes ejecutivo y legislativo municipal de forma incorrecta. Y no tengo duda de que hubo actuaciones favoritistas e incorrectas desde la esfera del gobierno central que se dieron en los gobiernos de 2005 a 2011, curiosamente, cuando Aníbal Acevedo Vilá del Partido Popular y mas tarde Luis Fortuño, del Partido Nuevo Progresista, gobernaron a Puerto Rico. Está abriendo una caja de Pandora al querer transferir su cadena de errores y aun querer validarla de alguna manera. Eso es pasarse de la línea y ser pretencioso.

Lo que es más sorprendente es que a pesar de que había diferencias y errores en lo que era su alegada intención de no vender ni enajenar y la autorización que sometió y le aprobó la legislatura Municipal parece haber dejado vigente su relación con la empresa Melao Holdings LLC., «que estaba negociando un acuerdo de alquiler de la propiedad por 30 años con opción a compra para establecer un hotel de 59 habitaciones, el alcalde indicó que está a la expectativa, pero aseguró que no se ha concretado ninguna transacción».

“Al no haber ningún tipo de adjudicación, no haber nada, de ellos demostrar interés, eventualmente, si la recomendación fuera que no está en la zona marítimo terrestre o que hay que hacer algún tipo de modificación, pues habría que consultar con ellos si mantienen o no mantienen el interés”, expresó Cruz Molina.

Comete otro error al asumir que puede continuar considerándolos para algún cierre de contrato, creyendo que tienen que darles una oportunidad «de ellos demostrar interés». Esa lealtad a lo que no es su obligación que es defender el gobierno municipal, es impropia y si hubieran otros elementos, sería sospechosa. Si el proyecto cambiara por que las circunstancias cambian y hay oportunidad de algún desarrollo, tiene que abrirlo a la comunidad interesada, no quedarse con quien no pudo hacerlo antes, pues sería otro negocio, otra oferta, de diferentes términos a contratar.

Escribe la periodista Istra Pacheco del Vocero que «El DRNA confirmó que el municipio aún no ha sometido una solicitud de aprobación del deslinde y que sin esos estudios no pueden hacer una evaluación».

Pero hay otros problemas más allá del asunto de la zona marítimo-terrestre. Según la nota periodística, el planificador y arquitecto Pedro Cardona Roig mencionó que el área donde está ubicada La Casona se afecta con las mareas y es inundable, por lo que la construyeron de forma elevada y eso es visible. “Además, por el volumen que tiene esta estructura y sus áreas de estacionamiento, esa agua que llega a este lugar y que antes se disipaba, porque la filtraba el terreno, ahora se desplaza a las estructuras vecinas”. Asimismo, para que fuera válida su reconstrucción tendría que cumplir con estar al menos 50 metros alejada de la línea donde comienzan los bienes de dominio público marítimo. En caso de incumplir, alertó que no se podría conceder ningún permiso de reconstrucción.

Tendrá el alcalde que lidiar también con la comunidad ecológica que no quiere el proyecto, anticipó mucha oposición de los vegabajeños y una parte importante de personas preocupadas por la conservación del ambiente y patrimonio público.

Creo que aun cuando pudiera hacer algo y lo iniciara legalmente, pudiera resultarle adverso en las primarias y si sobrevive, en las elecciones. Si se bajara de esa nube y la terquedad la convirtiera en humildad, se libraría de esas ataduras equivocadas y encontraría el camino de la redención.

Mal tiempo para navegar en mar escabroso, sobre todo cuando parece haber perdido la brújula.

3 comentarios

      • Hola Jimmy, en cuanto a mi hermano Willie , se encuentra bien, está tranquilo en Florida, siguiendo sus luchas, en la iglesia y cerca de la familia dándole apoyo. Gracias por preguntar y bendiciones para ti y toda tu hermosa familia! Seguimos en contacto!

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