
Las pausas absolutistas entre los Periodos Constitucionales: La Junta de Visita como mecanismo de control político-económico: 1814-1820 (4 mayo 1814 – vuelta al absolutismo), 1823-1833. (4 octubre 1823 [4 diciembre 1823] – vuelta al absolutismo) (septiembre 1833 – muerte de Fernando VII). 10 abril 1834 se restablecen las Cortes (Estamento de los Procuradores de las Cortes). 23 julio 1835 – ayuntamientos electivos. (5 abril 1836 – elecciones generales) 23 mayo 1836 – disuelven los estamentos parlamentarios puertorriqueños. 6 noviembre 1836 – elecciones generales.
A raíz de la muerte de Fernando VII,[1] el 10 de abril de 1834 se restablecen las Cortes.[2] Dichos cambios facilitaron el restablecimiento de los Ayuntamientos electivos[3] celebrándose elecciones generales el 5 de abril de 1836. Pese al nuevo avance democrático, los estamentos parlamentarios puertorriqueños fueron disueltos[4] y no fue sino hasta el 6 de noviembre de 1836 que se celebran elecciones generales en Puerto Rico.
Ya desde el 16 de octubre de 1836, se habían reunido los electores vegabajeños y elegido a Don Antonio María Dávila Bonilla como Alcalde Constitucional. Además, eligieron 6 regidores y 1 Procurador Síndico del Común. Al día siguiente Don Miguel del Toro es nombrado Depositario de los Fondos Públicos. Esta elección sería el último ejercicio democrático de este periodo. No tardaría mucho en restablecerse el sistema de los Tenientes á Guerra o Alcaldes Ordinarios.
Los Vecinos de la Villa del Naranjal Organizan sus Milicias Urbanas.
Después de que el Mariscal de Campo Don Alejandro O’Reilly reglamentara la reorganización de las milicias, el 30 de mayo de 1765, el Gobernador Don Ambrosio de Benavides circula entre los Tenientes á Guerra unas instrucciones para poner en práctica la nueva reglamentación.[5] A partir de ese momento se hizo compulsorio el que todo vecino entre las edades de 15 a 60 años, que no estuviese alistado en las milicias disciplinadas, se alistara en las milicias urbanas. Los mismos serían destacados en compañías de 50 individuos y contaría con una plana mayor integrada por un capitán, un teniente, un alférez, dos sargentos, un tambor y cuatro cabos.[6]
Desde el 18 de abril de 1779, mediante una Real Cédula, se había aprobado la fundación del Partido de La Vega del Naranjal.[7] De una Capellanía otorgada ante Don Manuel Negrón Maldonado, el 1 de diciembre de 1779 por la viuda Feliciana Martin en la Iglesia de Nuestra Señora de la Candelaria y San Matías Apóstol de Manatí,[8] se desprende que éste ya se desempeñaba como Teniente á Guerra del partido para esa fecha.[9]La aprobación de la fundación del pueblo y la designación de Don Manuel Negrón Maldonado como Teniente á Guerra, presupone que circunstancialmente se organizaran las milicias urbanas del partido.
Aunque el documento a que hemos hecho referencia identifica a Negrón Maldonado como Teniente á Guerra del Partido de la Vega, el hecho de que Francisco de los Olivos, Alcalde Ordinario del Partido de la Vega, recabara de él su ayuda enviándole “…un hombre qe. le sirva de ordenanza pa. los asuntos de justicia…”[10] y este le expresara al Gobernador y Capitán General su disgusto mediante comunicación del 18 de enero de 1782,[11] pone de manifiesto el hecho de que Negrón Maldonado seguía al mando de las Milicias Urbanas y que existía un conflicto de jurisdicción entre ambas autoridades. Resulta obvio que éste ya se desempeñaba como autoridad militar al menos desde la fundación del Partido de la Vega, pues el reclamo de Francisco de los Olivos pone de manifiesto que no existían autoridades militares distintas para cada jurisdicción.[12]
Para el 12 de octubre de 1784, Rafael García Pagán, con-cuñado de Negrón Maldonado,[13] ocupaba el rango de Sargento Mayor de las Milicias Urbanas. Aunque desconocemos el nombre de los restantes oficiales, podemos inferir que ya para esa fecha existía una compañía de milicianos integrada, al menos, por 50 vecinos.[14] Ya para el 21 de junio de 1792, Negrón Maldonado figura como Teniente á Guerra
Retirado. El Brigadier Ramón de Castro, Gobernador Intendente y Capitán General, da cuenta de que el dia 21 de abril de 1797, “Entraron en la plaza 530 hombres de las compañías urbanas de los partidos de Toa Alta, Vega Baja y Manatí.” Dicha Compañía de Milicias Urbanas había participado activamente en la defensa de la Capital durante el ataque británico iniciado el 17 de abril de 1797.”[15]Durante la defensa de la Capital las Milicias Urbanas de Vega Baja no sufrieron ninguna baja.[16] Si algo resulta obvio para dicha fecha es que ya se había llevado a cabo el deslinde territorial entre Vega Alta y Vega Baja.
Después de que Rafael García Pagán se desempeñó como Sargento Mayor de las Milicias Urbanas, el puesto fue ocupado en periodos aun indeterminados por Don José Lorenzo de Navedo Caraballo y por Don José de Santana Menéndez.[17] Ambos figuran como retirados del servicio durante la revista del 25 de julio de 1817.[18] De hecho, va a ser precisamente un cuñado de Don José Lorenzo de Navedo Caraballo, de nombre Don Juan Correa [Ortiz], quién será designado Teniente á Guerra en sustitución de éste.[19]
La mención de Don Juan Acevedo como Capitán de Urbanos durante una sesión del Cabildo Constitucional de Vega Baja celebrada el 13 de octubre de 1812, evidencia la existencia de una milicia de urbanos organizada. Este figura como jubilado durante la revista del 25 de julio de 1817, por haber cumplido los sesenta (60) años.[20]
El 22 de octubre de 1814, como parte de las instrucciones que se le reitera a los Alcaldes Ordinarios el cumplimiento de la Circular donde se especificaba el procedimiento que debían seguir los Sargentos Mayores con relación a las Milicias Urbanas. Especifica que los Artículos 21, 22 y 23 del “Reglamento de Milicias de Cuba” se mantenían vigentes.[21]
El 14 de marzo de 1817, el Gobernador y Capitán General Don Salvador Meléndez Bruna circula el Reglamento de Milicias Urbanas.[22] El nuevo reglamento consistía de un suplemento al reglamento vigente desde el 30 de mayo de 1765de las Milicias Disciplinas y de una compilación de las circulares que éste y sus antecesores habían remitido.[23] Como parte de sus 23 cláusulas, establece un servicio máximo de 20 años para los milicianos e instruyó a que todo hijo de Capitán de Urbanos o de Regidor se identificara con el distintivo de Don. A los oficiales se les requirió saber leer y escribir. A partir de ese momento cada compañía estaría integrada por 100 hombres incluyendo a los oficiales.
Pocos días después, el 21 de mayo de 1817, el Gobernador y Capitán General Don Miguel de la Torre, remite la Circular no. 87 ordenando la revista anual para el reemplazo de las Milicias disciplinadas de infantería.[24] A tales propósitos se informó que el coronel Don Juan Gautier visitaría los pueblos donde cada Alcalde Ordinario tendría listos y disponibles las compañías de milicianos urbanos para seleccionar entre éstos los reemplazos necesarios para las Milicias Disciplinadas de Infantería.
Cuando se llevó a cabo la revista de las Milicias Urbanas el 25 de julio de 1817[25], en Vega Baja existían tres Compañías de Milicias Urbanas.[26] Entre las tres compañías sumaban un total de 319 hombres.[27] En la Tercera Compañía existía un Batallón integrado por ocho Morenos. Al momento de llevar a cabo la revista de los milicianos, existían 33 jubilados de 60 años o más.[28]Los milicianos que al momento de la revista anual estaban jubilados por contar con 60 años de edad, para el 21 de abril de 1797, al momento de la movilización durante el ataque británico, se encontraban hábiles para el servicio militar. Por ende, asumimos que al menos éstos participaron como parte de la resistencia a la invasión. Pocos días después, el 11 de diciembre del 1817, de la Torre vuelve a circular el reglamento promulgado por Meléndez Bruna. Cuando el Gobernador y Capitán General Don Miguel de la Torre visita el pueblo de Vega Baja, recibe una relación de parte del AlcaldeDon José Joaquín de Navedo conteniendo la información que éste solicitara sobre diversos asuntos mediante la Circular Número 60 del 10 de mayo de 1824. En la misma informa que el Sargento Mayor de Urbanos era Don Manuel Joaquín de Navedo. Este se desempeñaba en dicho cargo al menos desde la revista del 25 de julio de 1817.[29] Aunque no presenta una lista de los integrantes activos de las Milicias Urbanas, con fecha del 1 de septiembre de 1825 presenta una relación de los aforados en el “Piquete de blancos de la compañía de Toabaja”.[30] Para esa fecha Don Juan Sánchez Camilo se desempeñaba como Comandante de Cuartel. Aunque se da cuenta de que se le estaba remitiendo la “Lista de Urbanos Jubilados, Retirados, y efectivos”, la misma no figura en el expediente. Sin embargo, se hace constar que existían 3 Compañías de Urbanos integradas por 285 blancos y 60 pardos y morenos para un total de 345 hombres.[31]Durante la revista del 25 de julio de 1840, se informa que existían 5 Compañías de Urbanos integrada por 626 milicianos.[32] Dos años después, durante la revista del 1842, se informa que existían 6 compañías.[33] El 11 de enero de 1843, el Gobernador y Capitán General Santiago Méndez Vigo, enmienda el reglamento para instruir que todo individuo que hubiese sido concejal podía ser propuesto como oficial de urbanos.[34] Posteriormente instruye que tenían que informarle al Comandante del Departamento las listas de oficiales.[35]
(“Hombres armados”) Milicias Urbanas: el aparato represivo. (“Aditamentos materiales, cárceles e instituciones coercitivas”) Cuarteles y Cárceles. (Tipos de armas de los milicianos)
Cuando se lleva a cabo la revista de las 3 Compañías de Milicias Urbanas de Infantería el 25 de julio de 1817,[36] se informa que existía una Plana Mayor, un cuerpo de Oficiales y soldados. Además se detalla el tipo de arma que cada uno de ellos disponía. Contaban con 2 tipos de armas; 181 de corte (97.31 %) y 5 de tiro (2.68 %). Entre las armas de corte encontramos espadas (14), sables (41), machetes (114) y mochos (12). Mientras que entre las armas de tiro encontramos solamente escopetas (5).
En los alardes de 1841 y 1842 no se hizo constar el tipo de arma que portaba cada miliciano.
[1]Fernando VII muere en Septiembre de 1833.
[2] Estamento de los Procuradores de las Cortes.
[3] 23 de julio de 1835.
[4] 23 de mayo de 1836.
[5] Instrucción dada por el Gobernador Benavides en 30 de mayo de 1765, de Resulta de los Reglamentos Formados por el Inspector General Conde O’Reilley para reorganizar las Milicias. En Coll y Toste, Cayetano. Op. Cit. Tomo 13. Páginas 163-167.
[6] Ibid. Página 165.
[7] Coll y Toste, Cayetano.“Boletín Histórico de Puerto Rico”. Tomo 13. Tipografía Cantero, Fernández y Co. San Juan. 1926-1927. Página 124.
[8] Censos de la Iglesia de Nuestra Señora de la Candelaria y San Matías: 1762 – 1944. Transcripción y anotaciones por Carlos M. Ayes Suárez. 2003. Página 36.
[9] El hecho de que se hace mención en dicha capellanía de que el beneficiario y propietario sería el Capellán Don Juan Eusebio [roto] y en su defecto el Padre cura que se desempeñara en la Iglesia de la Villa del Naranjal, evidencia la existencia de una iglesia en la nueva población pero que todavía no contaban con un cura. También permite trazar a dicho periodo la advocación de la demandante a la Virgen del Rosario.
[10]Carta del Gobernador y Capitán General a Manuel Negrón. 19 de enero de 1782.
[11]Carta de Manuel Negrón al Gobernador y Capitán General. 18 de enero de 1782.
[12] Comentar el conflicto entre las familias que menciona Fray Agustín Iñigo Abbad y Lasierra.
[13] Rafael García Pagán se había casado con Manuela Bracero Villafañe, hermana de Baltazara; esposa de Manuel Negrón Maldonado.
[14] El fraile benedictino Agustín Iñigo Abbad y Lasierra anota sobre las prerrogativas de los Tenientes á Guerra eran las siguientes. “Todos los pueblos de la Isla tienen un juez nombrado por el gobernador, con título de teniente á guerra: a éste pertenece el gobierno de su pueblo, según la instrucción y órdenes del gobernador. Su principal encargo es tener arregladas las compañías de milicias urbanas, que se componen de todos los vecinos que no están alistados en las milicias disciplinadas; poner un cuerpo de guardia de dichos urbanos en la cárcel pública del pueblo y otra en la vigía que tienen en la costa para celar las deserciones de los esclavos, evitar contrabandos, limpiar los caminos, llevar las órdenes y pliegos de un pueblo a otro, conducir los presos a la Capital y dar parte de ella de lo que ocurre en sus respectivos distritos.
También pertenece al teniente a guerra cobrar los derechos sobre las tierras, el salario del cura, hacer pagar las deudas, que no excedan de 50 pesos y actuar en todas las causas, hasta recibir la sumaria y en estos casos hace de juez y escribano. En ausencia del teniente a guerra, el sargento mayor substituye sus veces; ambos llevan bastón, que es el distintivo de su empleo.
Tiene facultad de citar el pueblo a juntas generales, repartir a cada vecino la prorrata que le corresponde pagar para el salario del cura, para la fábrica de la iglesia, para el cuartel de milicias o cárcel pública…y así cada vecino exhibe la cota que le señala el teniente a guerra para subvenir a las cargas concejiles, en que suele haber notables fraudes.” Ob. Cit. Páginas 147-148.
[15] El 21 de abril de 1797 se trasladan a la Capital la Compañía de Milicias Urbanas de Vega Baja para unirse a las fuerzas de defensa durante el ataque británico. Coll y Toste, Cayetano. Ob. Cit, Tomo 13. Página 199. La población de Vega Baja para esa fecha era de 942 personas. Desconocemos cuál era la estructura por género y edad; lo que no nos permite establecer cuántos milicianos habían en total.
[16] Blanco, Enrique T. Los Tres Ataques Británicos a la Ciudad de San Juan Bautista de Puerto Rico. San Juan de Puerto Rico. Editorial Coquí. 1968. Contrario a los resultados obtenidos por las Milicias Urbanas de Vega Baja, las compañías de Toa Alta y Manatí sufrieron algunas bajas. Páginas 60 – 95.
[17] Como Sargentos Mayores durante el periodo comprendido entre el retiro de Don Manuel Negrón Maldonado y el nombramiento de Don Juan Correa Ortiz como Tenientes á Guerra, ambos llevaban bastón y posiblemente ejercieron sus funciones como autoridades militares en sustitución del Teniente á Guerra en propiedad. Dicha prerrogativa de su cargo es descrita por Abbad y Lasierra entre las páginas 147 – 148 de su obra.
[18] Después del retiro de Negrón Maldonado, se observa un considerable aumento en la influencia en los círculos de poder de la familia Navedo.
[19] El nombramiento de éste último parece guardar relación con la separación administrativa de las Vegas llevada a cabo en 1797.
[20] Don Juan Acevedo Negrón era primo paterno de Don Manuel Negrón Maldonado. Sus padres fueron Andrés Acevedo y María de las Nieves Negrón de Santiago. Nació en manatí y murió en Vega Baja el 25 de septiembre de 1822. Se casó en primeras nupcias con Paula de la Rosa y en segundas nupcias con Lucía de la Vega.
[21] Instrucción que el Señor Gobernador y Capitán General de esta isla, con consulta de su asesor, y en cumplimiento de lo prevenido en la Real Cédula de 6 de junio del corriente año. Ha dispuesto dar a los Alcaldes Ordinarios, para el mejor orden de los pueblos, fácil expedición de los asuntos, y con el fin de evitar en lo posible dudas, entorpecimientos y demoras, en el orden gubernativo y económico. 22 de octubre de 1814. En Coll y Toste, Dr. Cayetano. Boletín Histórico de Puerto Rico. Tomo 13. San Juan de Puerto Rico, 1926. Páginas 296-302.
[22] Reglamento de Milicias Urbanas. Puerto Rico, 14 de marzo de 1817. En Coll y Toste, Cayetano. Boletín Histórico de Puerto Rico. Tomo 4. San Juan, Puerto Rico, 1917. Páginas 189-199.
[23] Ibid. Página 189.
[24] Circular no. 87 de 21 de mayo de 1817 sobre la revista y reemplazo de las Milicias de infantería. En Coll y Toste, Cayetano.“Boletín Histórico de Puerto Rico”. Tomo 11. Tipografía Cantero, Fernández y Co. San Juan. 1924. Página 57.
[25] La instrucción de llevar a cabo la revista de las Milicias Urbanas los días 25 de julio guarda relación con la celebración del día de Santiago Apóstol. Años después de esta revista, el 26 de junio de 1832, se volvía a instruir a los Tenientes á Guerra de llevar a cabo la revista en dicha fecha y a cumplir con las disposiciones reglamentarias. Instrucciones á los Tenientes á Guerra y á los Alcaldes Mayores en cumplimiento de lo prevenido por el Supremo Consejo de estos dominios, á virtud de lo resuelto por S.M. y comunicado á este gobierno por el Sr. Secretario de aquel Supremo Tribunal en 17 de marzo último, ha dispuesto el Escmo. Sr. Presidente, Gobernador y Capitán General sirva á los Alcaldes Mayores de nueva creación para el ejercicio de sus empleos en la parte económico-político, observándose desde luego en todos los distritos de la isla. En Coll y Toste, Dr. Cayetano. Boletín Histórico de Puerto Rico. Tomo 3. San Juan de Puerto Rico, 1916. Páginas 38-42.
[26] Lista general de las tres Compañías de Milicias Urbanas de Ynfantería del Pueblo de Vega – baxa formada en la Revista de 25 de julio del presente año de 1817. Fotocopia en el archivo del autor. La revista anual de las Compañías de Milicias Urbanas se llevó a cabo por instrucciones recibidas mediante la Circular No. 87 del 21 de mayo de 1817. Coll y Toste, Cayetano. Op. Cit. Tomo 12 Página 87.
[27] Las tres compañías estaban equipadas de espadas, sables, machetes y escopetas.
[28]Relacion qe comprehende los jubilados que han cumplido los secenta años de edad y se hayan escluidos del Servicio de Urbanos y de los Enfermos inutiles. Vega Baja. 25 de julio de 1817. Fotocopia en el archivo del autor.
[29] Don Manuel Joaquín de Navedo era agrimensor de profesión y fue Alcalde Constitucional de 1812-1813.
[30] Noticia Yndividual que se dá á S.E. el Sr. Gobernador y Capn. General en virtud de la Circular No. 60: de 10: de Mayo de 1824 en vista de las relaciones Ympresas, que adjuntas S.E. se sirve acompañar resumiendo para el efecto las seis personas mas notables del vecindario; y de mayores conocimientos. Fondo: Gobernadores Españoles. Serie: Asuntos Civiles y Políticos. Asunto: Visitas. Caja 191.
[31]El poblado contaba con La Casa del Rey en “mediano estado” en la cual estaban localizados la cárcel y el calabozo, valorada en 150 pesos. Aunque estaba techada de tejas requería de la recomposición de la madera. Cuya reparación estimaban ascendía a 300 pesos. El armamento consistía únicamente de machetes. Al momento de la visita habían remitido 3 personas por vagos y continuaban vigilando la conducta de “todo vecino desaplicado”. Además informan de la existencia de una lista de aforados y que contaban con 54 Milicianos de Infantería. De Caballería no contaban con ninguno.
[32]Escalafon que manifiesta las fuerzas que componen las cinco compañias de Urbanos en la ultima rebista pasada en 25 de julio de 1840. (1841)
[33]Pié y fuerza de las seis compañías urbanas de este pueblo de Vega-baja. 1842.
[34]El Conde de Mirasol. 17 de abril de 1847. Página 193. Tomo 4. 1917
[35]Idem.
[36]Lista general de las tres Compañias de Milicias Urbanas de Ynfanteria del Pueblo de Vega-baxa formada en la Revista de 25 de julio del presente año de 1817. Obsequio del Rev. Padre José Antonio Oquendo Pabón.
