
Por Thomas Jimmy Rosario Martínez
Opinión sobre la siguiente noticia: Campaña colateral del Partido Popular en Vega Baja
Una de las maneras en que los acólitos de un partido afirman o reafirman sus valores intrínsecos es la continuación pública de issues sin importancia aparente pero que en la realidad reflejan asuntos que le importan a los que se sienten dueños de su partido. Ven a veces la historia como una continua amenaza al futuro cuando se puede aprovechar la experiencia para transformarla en un recurso positivo para el futuro.
A través de la campaña primarista vimos cómo personas tradicionalmente identificadas como populares, incluyendo funcionarios y empleados municipales, expresaban información falsa de la candidata Madeline Pichardo Riestra. Ellos y ellas le imputaron acortejamiento e infidelidad, uso de drogas, falsa representación, practicarse abortos, páctica de la abogacía sin licencia, residencia fuera de Puerto Rico y muchas cosas terribles adicionales. No habiendo probado sus alegaciones, algunos no han pasado la página y más cuando se proyecta por algunos analistas que el Partido Popular en general pudiera quedar en un tercer lugar en noviembre.
Lo cierto es que ella pasó esa prueba de fuego. Ha pagado el noviciado de una manera triunfante porque aunque Marcos Cruz ganó la primaria, quedaron al descubierto problemas de carácter de su persona y mucha obra prometida y no hecha y demasiados problemas intresueltos como funcionario público. Esto se repite aun despues del evento en su actitud prepotente y afán de ser el centro de todo en Vega Baja y del número de personas que en una campaña de pocos meses. Siendo desconocida para muchos, obtuvo una cuarta parte de los votos.
Esos errores, amplificados en la pobre campaña actual en varias instancias, pueden ser suficientes para que el Partido Popular pierda si el Partido Nuevo Progresista logra consolidar su presencia local, lo que ya ha pasado anteriormente en las campañas de 1968, 1976, 2005 y 2008.
Un grupo, no autorizado por la candidata, quien ya ha cerrado su ciclo de esa experiencia, a su entender, de manera positiva por la decente manera de conducirla, la ha querido postular write-in como candidata independiente y está haciendo campaña en las redes sociales. Ella ha dicho que no va a intervenir con la manera de pensar de personas que la apoyaron porque el voto es libre y propiedad del elector-ciudadano.
Ese respeto por el sistema electoral no parecen tenerlo algunos populares que de mencionar su nombre y evocar su presencia -porque no se ha ido, como anticipaban algunos- van hasta el insulto personal para expresar su inexplicable rechazo y motivar el odio, cuando todo grupo político que rechaza su propia gente, se avoca a una merma en sus favorecedores y a poner en riesgo el triunfo. Recordemos a Roberto Sánchez Vilella, cuyo rechazo por Luis Muñoz Marín, creador y líder del Partido Popular, permitió que la gobernación la ganara Luis A. Ferré, el candidato del Partido Nuevo Progresista, se creara la alternancia de partidos y acabara con el monopolio partidista del PPD.
Eso que a veces se hace en las redes sociales es política sucia, que por su continuo silencio, no controla el alcalde Marcos Cruz. Es así porque en el deseo de seguir ganando el dinero que no puede producir personalmente de otro modo para su propia supervivencia, no ha trazado fronteras para no permitir la basura propagandística y personalista.
Un alcalde que es presidente de un partido principal debe tener bajo una buena orientación cívica a sus acólitos y más un educador certificado como ha sido. Cuando se desvían sus ovejas, debe ser el orientador cabal que escuchen y que lleve a su partido y su pueblo a nuevos derroteros de excelencia.
La imágen de excreta que puso el acólito tres veces es malo, pero el silencio de su presidente y alcalde es peor, significativamente penoso que cae en la indignación, pues demuestra un alcalde que no inspira a su pueblo a alcanzar nuevos y mejores paradigmas.
No puedo entender porqué esto se origina, se permite y se repite. Madeline Pichardo Riestra no es enemiga del Partido Popular ni representa un riesgo para ese electorado en estas elecciones. Tal vez el mensaje que quieren proyectar es que tienen miedo de que se manifieste una división finalmente que se refleje en los resultados finales.
La única alternativa es que pasen la página y se muevan a un escenario más unitario y menos confrontacional interno.
