
Por Thomas Jimmy Rosario Martínez
Silverio Pérez no es de mis escritores favoritos, pero como leo sin prejuicios, acabo de hacerlo con El Secreto de mi Padre, que mi sobrina Carola le regaló a su abuelo y por carambola, quise leer también. Ella cree que hay mucho de Jimmy Rosario, mi padre, en el padre de Silverio, Don Silverio Pérez Rosado. En efecto, encontré coincidencias.
El libro es la vida y pasiones de ese longevo personaje de Guaynabo, no es a decir de quien hace la Introducción, Rafael Trelles, una idealización simplista del padre de nuestro conocido ingeniero químico, músico, actor, escritor, político y motivador. Es mas bien un retrato dentro de nuestra sociedad diversa y de contrastes de una persona sencilla y su evolución en la vida para convertirse una celebridad por virtud del reconocimiento por su hijo.
En el proceso, todos nos vamos a interesar del qué sigue haciendo diariamente Don Silverio. Su hijo nos lleva de la mano por su vida, que es cualquier vida de cualquier puertorriqueño con su caracter evolucionado con el tiempo y que conociendo sus interioridades, nos hacen admirarlo y sentir como nuestra propia familia.
Silverio piensa que a su padre no le queda mucho tiempo. Ya la muerte anduvo por el Guasio, como lee el título de la novela de Luis Hernández Aquino, por lo que conocieron la tristeza de la ausencia. Pero pienso que como dice la Biblia, se están preparando para cambiar el lamento en baile. Y eso, no importa como lo veamos, es un adelanto humano para esa familia y una enseñanza para nosotros.
Es un libro de apenas 157 páginas, de una manera fácil de leer y una continuación más allá de lo ya escrito a través del moderno sistema de referencia de Código QR que conecta con Internet. Vale la pena leerlo y tener esa experiencia de vida.
